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miércoles, 21 de diciembre de 2016
martes, 20 de diciembre de 2016
viernes, 16 de diciembre de 2016
Prepárate, Dios viene
Necesitamos de una salvación urgente para nuestro mundo. Ante tanto acontecimiento negro es buena la luz que nos destella la Fe. Por encima de todo, este domingo, nos impregna de alegría: Jesús siempre será una buena nueva.
Porque cuando el hombre vemos que ha perdido el rumbo…… Jesús, con su nacimiento, le trae la posibilidad de reencontrarse a sí mismo en la humildad y en la esperanza.
En cierta ocasión un joven presumía de gustarle empaparse debajo de la lluvia. Pero lo cierto era que, cada vez que llovía, desplegaba un gigantesco paraguas para protegerse de ella. Un buen amigo se le acercó y le dijo: “oye..si quieres mojarte de verdad..¿por qué no cierras el paraguas?”.
El mensaje de salvación nos exige replegar el paraguas de nuestra incredulidad y del relativismo: ¡qué más quieren las ideas dominantes que releguemos a un tercer plano a Dios!. Y la actitud más apropiada es, precisamente, dejarnos empapar totalmente por esa gran novedad que Jesús nos trae: DIOS. Por el ambiente (no exterior de la navidad) y sí de los sentimientos que genera el sentido auténtico de estos próximos días: JESUS.
Ante la próxima Navidad no podemos contentarnos con cumplir un simple expediente como cristianos o de escuchar más o menos la Palabra de Dios. Lo importante es que NOS VOLVAMOS TOTALMENTE A EL; que seamos como aquella veleta que en lo más alto del templo nos dicta a las claras de dónde y por dónde viene el viento de la fe: desde Oriente la Salvación.
En este Domingo de la alegría ante el amigo que viene no podemos presentarle una sonrisa profidén, una vida postiza, una fe sin obras. Ante el Señor que llega no cabe sino la emoción del amigo que espera, por el amigo que llega.
Lo que más me atrae de este tiempo de Adviento es que Jesús se cuela en medio de todo ese noticiario negro y calamitoso para abrirnos una realidad y buena nueva: DIOS NOS AMA Y POR ESO NUNCA SE CANSARA DE NACER DE NUEVO
jueves, 15 de diciembre de 2016
Carta de Dios al hombre y la mujer en Adviento
Querido hombre y mujer:
He escuchado tu grito de Adviento.
Está delante de mí.
Tu grito, golpea continuamente a mi puerta.
Hoy quisiera hablar contigo para que repienses tu llamada.
Hoy te quiero decir: ¿Por qué Dios preguntas? ¿A qué Dios esperas?
¿Qué has salido a buscar y a ver en el desierto?
Escucha a tu Dios, mujer y hombre de Adviento:
"No llames a la puerta de un dios que no existe,
de un dios que tú te imaginas...
Si esperas... ábrete a la sorpresa del Dios que viene
y no del dios que tú te haces...
Tú, hombre y mujer, todos, tenéis siempre la misma tentación:
hacer un dios a vuestra imagen.
Yo os digo, yo Dios de vivos,
soy un Dios más allá de vuestras invenciones.
Vosotros salís a ver donde está Dios... Os dicen:
"aquí está” pero no lo veis, y os sentís desanimados
porque Dios no está donde os han dicho...
Y Dios está vivo. Pero vosotros no tenéis mentalidad de Reino:
no descubrís a Dios en lo sencillo.
Os parece que lo sencillo es demasiado poco para que allí esté Dios.
Sabedlo: Yo, el Señor Dios, estoy en lo sencillo y pequeño...
Hombre y mujer de hoy y de siempre:
deja espacio a tu Dios dentro de tu corazón.
Sólo puedo nacer y crecer donde mi palabra es acogida.
Qué tranquilo te quedas, haciendo -lo que hay que hacer- porque -
haciendo las cosas de siempre- evitas la novedad del Evangelio.
Pero yo te digo que tu corazón queda cerrado,
y tus ojos incapaces de ver el camino por donde yo llego.
No te defiendas como haces siempre.
No te escondas bajo ritos vacíos.
Hombre y mujer, si me esperas, deja de hacerme tú el camino
y ponte en el camino que yo te señalo por boca de los profetas.
Abre el corazón a mi Palabra.
Yo, tu Dios, te hablo
He escuchado tu grito de Adviento.
Está delante de mí.
Tu grito, golpea continuamente a mi puerta.
Hoy quisiera hablar contigo para que repienses tu llamada.
Hoy te quiero decir: ¿Por qué Dios preguntas? ¿A qué Dios esperas?
¿Qué has salido a buscar y a ver en el desierto?
Escucha a tu Dios, mujer y hombre de Adviento:
"No llames a la puerta de un dios que no existe,
de un dios que tú te imaginas...
Si esperas... ábrete a la sorpresa del Dios que viene
y no del dios que tú te haces...
Tú, hombre y mujer, todos, tenéis siempre la misma tentación:
hacer un dios a vuestra imagen.
Yo os digo, yo Dios de vivos,
soy un Dios más allá de vuestras invenciones.
Vosotros salís a ver donde está Dios... Os dicen:
"aquí está” pero no lo veis, y os sentís desanimados
porque Dios no está donde os han dicho...
Y Dios está vivo. Pero vosotros no tenéis mentalidad de Reino:
no descubrís a Dios en lo sencillo.
Os parece que lo sencillo es demasiado poco para que allí esté Dios.
Sabedlo: Yo, el Señor Dios, estoy en lo sencillo y pequeño...
Hombre y mujer de hoy y de siempre:
deja espacio a tu Dios dentro de tu corazón.
Sólo puedo nacer y crecer donde mi palabra es acogida.
Qué tranquilo te quedas, haciendo -lo que hay que hacer- porque -
haciendo las cosas de siempre- evitas la novedad del Evangelio.
Pero yo te digo que tu corazón queda cerrado,
y tus ojos incapaces de ver el camino por donde yo llego.
No te defiendas como haces siempre.
No te escondas bajo ritos vacíos.
Hombre y mujer, si me esperas, deja de hacerme tú el camino
y ponte en el camino que yo te señalo por boca de los profetas.
Abre el corazón a mi Palabra.
Yo, tu Dios, te hablo
miércoles, 14 de diciembre de 2016
Cambia de felicidad
"¿A quién se parece esta generación? …pero los hechos dan razón a la sabiduría de Dios” Mt 11,16-19
¡Para que pides!...Si no tienes fe en ti mismo... en la vida...¡ni en Dios!
¿Para qué felicidad y maravillas? Si tienes el mundo, que es un libro de sabiduría...
¡Y no sabes leerlo!
¿Para qué quieres estrellas...Si te falta la luz?
¿Para que pides felicidad….Si no te conviertes a ellas, si se te regateas la fe, si no le das lugar a Dios, si le reduces el espacio de tu corazón?
¿Si andas el camino y los acontecimientos, con las antenas cerradas?
Para qué decir: Señor... dame la felicidad...¿si no estas dispuesto a ser feliz...?
Es Adviento, dejemos que Dios nos envíe, con Jesús, un poco de felicidad.
Y que, la Navidad, sea una razón para dejar que, el corazón, baile, disfrute y pueda ser una gruta donde Dios nazca de verdad. ¿Lo intentamos? ¡Vamos a ello!
martes, 13 de diciembre de 2016
miércoles, 7 de diciembre de 2016
viernes, 2 de diciembre de 2016
jueves, 1 de diciembre de 2016
Desde el Corazón... despierto con alegría
No podemos vivir adormilados, ni ir por la vida con el pijama puesto y la mente embotada pensando en el dinero, o en los regalos o en cosas que, en el fondo, no nos hacen ser felices. Adviento es tiempo de despertarse con alegría. El reloj del Adviento es reloj que impulsa y despierta. Nos invita a velar, a permanecer despiertos, vivos, activos, comprometidos, con un rumbo claro y no equivocado. Nos encaminamos hacia Belén. Se ve la Estrella en el horizonte, la cueva…
Ahora toca dejarse prender por la vela de este primer domingo, que nos impulsa a no caminar en la oscuridad ni en el ensueño, sino en la senda de la búsqueda y del encuentro.
miércoles, 30 de noviembre de 2016
Desde el Corazón... estamos vigilantes
VIGILA y cuida los dones que Dios te ha dado. No es bueno dejar que muera o no sirva para nada, lo mejor que existe en nosotros.
Javier Leoz
VIGILA tu vida interior. ¿Por qué tanto empeño en la eficacia, en lo que se ve y, tan poco, en el equilibrio de uno mismo?
VIGILA tu vida exterior. No te dejes llevar por las sensaciones. Llena, todo lo que haces y eres, con contenido y verdad.
VIGILA aquello que te produce vértigo o temor. No dejes que, nada ni nadie, perturbe tu derecho a estar y a vivir en paz.
VIGILA las tareas que tienes encomendadas. Dales un cierto sabor cristiano. ¿Que no te atreves? ¿Que es difícil? Dios también lo tuvo complicado para hacerse presente en medio de los hombres
VIGILA tu reloj. No vivas sin sentido. Que no pasen las horas sin un pensamiento para Dios por lo mucho que ama y se acerca hasta la humanidad.
VIGILA tu fe. No es lo mismo ser bueno que ser creyente. No es suficiente ser bueno y dejar de lado a Dios. ¿Dónde está la fuente y la cumbre del bien si no es en Dios?
VIGILA tu compromiso con la Iglesia. Si nos alejamos del calor, podemos coger un resfriado. Si nos alejamos de la Iglesia, podemos contaminarnos con una poderosa neumonía espiritual.
VIGILA tu caridad. Sal al encuentro de algo o de alguien. Prepara el camino al Señor en tu casa, con tu familia, con tus amigos.
VIGILA tu testimonio. ¡Habla de Dios! Comienza a pensar en dónde y cómo instalar el belén, la estrella, un signo cristiano.
martes, 29 de noviembre de 2016
Adviento, tiempo de abrir puertas
Señor, si no estás aquí, ¿dónde te buscaré estando ausente?
Si estás por doquier, ¿cómo nos descubro tu presencia?
Cierto es que habitas en una claridad inaccesible.
Pero ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?
¿Quién me conducirá hasta allí para verte en ella?
Y luego, ¿con qué señales, bajo qué rasgos te buscaré?
Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro...
Enséñame a buscarte
y muéstrate a quien te busca,
porque no puedo ir en tu busca, a menos que Tú me enseñes,
y no puedo encontrarte si Tú no te manifiestas.
Deseando te buscaré,
te desearé buscando,
amando te hallaré,
y encontrándote te amaré.
San Anselmo
Si estás por doquier, ¿cómo nos descubro tu presencia?
Cierto es que habitas en una claridad inaccesible.
Pero ¿dónde se halla esa inaccesible claridad?
¿Quién me conducirá hasta allí para verte en ella?
Y luego, ¿con qué señales, bajo qué rasgos te buscaré?
Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro...
Enséñame a buscarte
y muéstrate a quien te busca,
porque no puedo ir en tu busca, a menos que Tú me enseñes,
y no puedo encontrarte si Tú no te manifiestas.
Deseando te buscaré,
te desearé buscando,
amando te hallaré,
y encontrándote te amaré.
San Anselmo
miércoles, 23 de diciembre de 2015
lunes, 21 de diciembre de 2015
Por qué te espero
Este
es el tiempo de la espera. Espera María, tras decir: «Hágase». Espera José,
confiando en el Dios de los sueños. Esperan los magos, ya en camino tras una
estrella. Espera, con miedo, Herodes, atrincherado en sus muros. Esperan los
pastores, que no tienen nada que perder. Esperaron los hombres y mujeres de
ayer, y esperamos los de hoy. Que vengas. Que toques nuestra vida. Que llenes
el mundo
jueves, 17 de diciembre de 2015
La madre del Adviento
En el tiempo de Adviento María es
siempre una presencia llena de significado. La madre que espera, la mujer que
acoge la palabra, la muchacha que arriesga, la amiga que ayuda, la creyente que
calla y medita. Todo esto lo encontramos en María. Que se convierte en espejo
en el que mirarnos. Porque también nosotros necesitamos acoger, arriesgar,
servir y dejar que la buena noticia sea semilla que arraigue en la tierra que
somos. Dos miradas a María pueden ayudarme hoy a pensar en mi propia forma de
estar en adviento. La mirada a la mujer que habla y la mirada a la mujer que
ama.
miércoles, 16 de diciembre de 2015
lunes, 14 de diciembre de 2015
Papa Francisco y la Familia… UNIVERSITARIOS Y ADVIENTO.
En un Adviento anterior el Papa Francisco
invitó a los jóvenes universitarios, extensivo a todos nosotros por supuesto, a
vivir una vida de
plenitud en la fe, alejada de toda mediocridad:
“Espero que,
el compromiso de caminar en la fe y de compenetrarse de manera coherente con el
Evangelio, les acompañe en este tiempo de Adviento, para vivir de modo
auténtico la fiesta de la Navidad del
Señor. Les puede servir de ayuda el hermoso testimonio del Beato Pier Giorgio
Frassati, que decía ‘¡Vivir sin fe, sin un patrimonio que defender, sin apoyar
con una lucha continua la verdad, no es vivir, sino ir tirando!’”.
“Son muchos
los desafíos a los que vosotros, jóvenes universitarios, estáis llamados a
afrontar con fuerza interior y audacia evangélica, dado el contexto
sociocultural en el cual vivís, en el que, a veces, es más difícil, por la
mediocridad y el aburrimiento; pero no deben resignarse a la monotonía de las
vivencias cotidianas, sino cultivar grandes proyectos, e ir más allá de lo
ordinario”.
“No se
dejen robar el entusiasmo juvenil, y, sería un error también dejarse aprisionar
por el pensamiento débil e uniforme, así como de una globalización entendida
como homologación”.
El Papa exhortó a los jóvenes a superar estos riesgos animándolos a no
tener miedo a ser diferentes a los demás a causa de su fe:
“El
pensamiento, en efecto, es fecundo cuando es expresión de una mente abierta,
que discierne siempre en la humildad de la verdad, del bien, y, de la belleza,
y no se dejan condicionar por la opinión dominante, sino que, si os mantenéis
fieles en los principios éticos y religiosos cristianos, encontraréis también
el valor de ir también contracorriente”.
“Vuestra
voluntad y vuestras capacidades, unidas a la potencia del Espíritu Santo que
vive en cada uno de ustedes desde el día de su Bautismo, les permitirá ser no
sólo espectadores, sino protagonistas de los sucesos contemporáneos”.
La intervención de Dios en nuestra vida.-
“La vida
cristiana es siempre asediada por la tentación de ceder al espíritu mundano…
Por eso Dios nos dona su ayuda, para que podamos preservar la vida nueva que Él nos ha dado, con los
dones del Espíritu Santo”.
“¿Pero por
qué Dios, después que nos ha concedido sus tesoros espirituales debe intervenir
de nuevo para mantenerlos íntegros? Porque nosotros somos débiles, nuestra
naturaleza humana es frágil, y, los dones de Dios se conservan en nosotros cual
base de arcilla”.
“La
intervención de Dios a favor de nuestra perseverancia hasta el final, hasta el
encuentro definitivo con Jesús es expresión de Su fidelidad a los fieles, pero
ante todo a sí mismo. Por tanto, la obra que ha iniciado en cada uno de
nosotros con su llamada, la cumplirá, y esto nos da gran confianza y seguridad:
Una confianza que se apoya en Dios y que requiere nuestra colaboración activa y
valiente ante los desafíos de hoy en día”.
“Nosotros
no debemos nunca ‘ir tirando’, sino vivir en el buen camino hacia Belén”.
Fernando
viernes, 11 de diciembre de 2015
Papa Francisco y la Familia: Ante el Adviento: prepararse
Es tiempo de prepararse
para la Navidad con la oración, la caridad y la
alabanza: con un corazón abierto a dejarse encontrar por el Señor que todo lo
renueva: es la invitación del Papa
Francisco desde Santa Marta en este Tiempo de Adviento.
En
estos días comenzamos un camino nuevo, un camino de Iglesia… hacia la Navidad.
Vamos al encuentro del Señor, porque la Navidad -puntualizó- no es sólo una conmemoración temporal o un recuerdo de
una cosa bella.
La
Navidad es algo más: nosotros vamos por este camino para encontrar al Señor.
¡La Navidad es un encuentro! Y caminamos para encontrarlo: encontrarlo con el
corazón, con la vida; encontrarlo viviente, como es Él;
encontrarlo con fe. Y no es fácil vivir con la fe. En el Evangelio nos
encontramos con personajes a los que el Señor admiró en ellos la fe que tenían,
porque emprendieron un camino para encontrar al Señor, y lo hicieron con fe. Y
no solamente encontraron al Señor, sino que sintieron la alegría de ser
encontrados por el Señor. Este es precisamente el encuentro que queremos: ¡el
encuentro de la fe!.
Y, más que ser nosotros los que
encontramos al Señor, es importante que nos dejemos encontrar por Él. Cuando
solamente somos nosotros los que encontramos al Señor, somos nosotros –entre
comillas, digámoslo– los dueños de este encuentro; pero cuando nos dejamos
encontrar por Él, es Él que entra dentro de nosotros, es Él quien renueva todo,
porque ésta es su venida, es aquello que significa cuando viene Cristo: renovar
todo, renovar el corazón, el alma, la vida, la esperanza, el camino.
¡Nosotros estamos en camino con fe,… con la fe
de encontrar al Señor y, … principalmente, de dejarnos encontrar por Él!.
Es
necesario un ¡Corazón abierto, para que Él me encuentre! y me diga aquello que
Él quiera decirme, que no siempre es aquello que yo quiero que me diga! Él es
el Señor y Él me dirá lo que tiene para mí, porque el Señor no nos mira a todos
juntos, como a una masa. ¡No, no! Nos mira a cada uno en la cara, a los ojos,
porque el amor no es un amor así, abstracto: ¡es amor concreto! De persona a
persona: El Señor, persona, me mira a mí, persona. Dejarse encontrar por el
Señor es justamente esto: ¡dejarse amar por el Señor!".
En
este camino hacia la Navidad, nos ayudan algunas actitudes: la perseverancia en
la oración, rezar más; laboriosidad en la caridad fraterna, acercarse más a
aquellos que tienen necesidad; y la alegría en la alabanza del Señor. Por lo
tanto: "oración, caridad y alabanza", … con el corazón abierto … para
que el Señor nos encuentre. Amén
Fernando
jueves, 10 de diciembre de 2015
viernes, 4 de diciembre de 2015
ADVIENTO
Un año
más entramos en este tiempo litúrgico. Vuelve a empezar, para nosotros, el
ciclo en el que haremos memoria de la vida de Dios en Jesús. Ahora lo
comenzamos desde los preparativos, la esperanza, la consciencia de que a un
Dios que viene hay que esperarlo y buscarlo. Ese es el sentido de estas
semanas. Un tiempo de búsqueda, de deseo, de preguntas. Un plato con
dos ingredientes principales: el deseo y la actitud de búsqueda. De esto se
trata, en estos días, de desenterrar el anhelo de Dios, que a veces queda
sepultado por otras urgencias y prisas. Y de hacerlo de manera activa,
dinámica, cada día.
lunes, 22 de diciembre de 2014
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