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martes, 19 de abril de 2016

En esta Pascua el Papa Francisco nos está regalando sus mejores reflexiones:


La Exhortación AMORIS LAETITIA, una joya para los matrimonios.

Y un montón de tweets:

La alegría del amor que se vive en las familias es también el júbilo de la Iglesia. (8-4-2016)

La familia es el lugar donde los padres se convierten en los primeros maestros de la fe para sus hijos.(8-4-2016)

La Palabra de Dios es una fuente de consuelo para las familias que están en crisis o en medio de algún dolor. (8-4-2016)

El bien de la familia es decisivo para el futuro del mundo. (8-4-2016)

La familia es un bien del cual la sociedad no puede prescindir, y necesita ser protegida. (8-4-2016)

Las personas con discapacidad son para la familia un don y una oportunidad para crecer en el amor, en la ayuda recíproca y en la unidad. (9-4-2016)

Nadie puede pensar que debilitar a la familia como sociedad natural fundada en el matrimonio es algo que favorece a la sociedad. (9-4—2016)

La fuerza de la familia reside esencialmente en su capacidad de amar y enseñar a amar.(9-4-2016)

Nuestra enseñanza sobre el matrimonio y la familia no puede dejar de inspirarse en un mensaje de amor y de ternura.(9-4-2016)

Cada familia, a pesar de su debilidad, puede llegar a ser una luz en la oscuridad del mundo.(9-4-2016)

En la familia hay que aprender el lenguaje amable de Jesús.10-4-2016)

El amor abre los ojos y permite ver, más allá de todo, cuánto vale un ser humano.

Cada nueva vida nos permite descubrir la dimensión gratuita del amor.

Es importante que el niño se sienta querido: no es un complemento o una solución para una inquietud personal.

Las familias abiertas y solidarias hacen espacio a los pobres.

Las personas divorciadas que viven en nueva unión son parte de la Iglesia, no están excomulgadas.


martes, 22 de diciembre de 2015

Papa Francisco y la Familia… CÓMO ENTIENDE LA NAVIDAD


 El Papa Francisco se lo contó, en una entrevista, a un periodista italiano Andrea Tornielli del diario italiano La Stampa. Os lo ofrecemos:

La Navidad "es el encuentro con Jesús. Dios siempre ha buscado a su pueblo, lo ha guiado, lo ha custodiado, ha prometido que estará siempre cerca de él. En el Libro del Deuteronomio leemos que Dios camina con nosotros, nos guía de la mano como un papá con su hijo. Esto es hermoso. La Navidad es el encuentro de Dios con su pueblo. Y también es una consolación, un misterio de consolación".

"Muchas veces, después de la misa de Nochebuena, pasé algunas horas solo, en la capilla, antes de celebrar la misa de la aurora, con un sentimiento de profunda consolación y paz. Recuerdo también, una vez aquí en Roma, creo que era la Navidad de 1974, una noche de oración después de la misa, en la residencia del Centro Astalli. Para mí la Navidad siempre ha sido esto: contemplar la visita de Dios a su pueblo".

La Navidad "nos habla de la ternura y de la esperanza. Dios, al encontrarse con nosotros, nos dice dos cosas. La primera: tengan esperanza. Dios siempre abre las puertas, no las cierra nunca. Es el papá que nos abre las puertas. Segunda: no tengan miedo de la ternura. Cuando los cristianos se olvidan de la esperanza y de la ternura se vuelven una Iglesia fría, que no sabe dónde ir y se enreda en las ideologías, en las actitudes mundanas".

Sobre la Navidad en medio del sufrimiento y la miseria:… "la Navidad nunca fue una denuncia de la injusticia social, de la pobreza, sino un anuncio de alegría. Todo lo demás son conclusiones que sacamos nosotros. Algunas correctas, otras menos y otras más ideologizadas. La Navidad es alegría, alegría religiosa, alegría de Dios, interior, de luz, de paz".

"Cuando no se tiene la capacidad o se está en una situación humana que no te permite comprender esta alegría, se vive la fiesta con alegría mundana. Pero entre la alegría profunda y la alegría mundana hay mucha diferencia".

"Dios nunca da un don a quien no es capaz de recibirlo. Si nos ofrece el don de la Navidad es porque todos tenemos la capacidad para comprenderlo y recibirlo: todos, desde el más santo hasta el más pecador, desde el más limpio hasta el más corrupto. Incluso el corrupto tiene esta capacidad: pobrecito, la tiene un poco oxidada, pero la tiene".

                                                           ¡Santa y alegre Navidad! Fernando

lunes, 14 de septiembre de 2015

¿Cómo quiere Dios que sea la familia? Responde el Papa Francisco

VATICANO, 10 Sep. 15 / 10:36 am (ACI).- Al recibir en audiencia a los Equipos de Notre Dame, un movimiento conocido también como Equipos de Nuestra Señora, el Papa Francisco advirtió de nuevo sobre los proyectos de colonización ideológica que deforman la imagen de la familia como Dios la quiere: un hombre, una mujer y los hijos.
Durante su discurso, el Papa ofreció además algunas claves para ayudar a los matrimonios heridos puesto que “una familia feliz, equilibrada, que lleva dentro la presencia de Dios, habla por sí misma del amor de Dios por todos los hombres”.
Francisco, sobre la misión de este movimiento respecto a las familias, aseguró que “es más importante en tanto que la imagen de la familia –como Dios la quiere, compuesta por un hombre y una mujer en vista del bien de los cónyuges y también de las generaciones y de la educación de los hijos– es deformada mediante potentes proyectos contrarios ayudados por colonizaciones ideológicas”.
El Obispo de Roma se refirió a las familias como “células vitales de nuestras sociedades y de la Iglesia, que se encuentran, como saben, amenazadas en el actual contexto cultural difícil”.
El Santo Padre destacó el empeño de este movimiento en sostener y acompañar a matrimonios con su ayuda y subrayó que esto es también una misión. “Después de haberlo recibido de Cristo y de la Iglesia, el cristiano es irresistiblemente enviado al de fuera para testimoniar y transmitir aquello que ha recibido”. En este sentido, “las parejas y las familias cristianas están a menudo en las mejores condiciones para anunciar a Jesucristo a las otras familias”.
Francisco destacó la alegría “profunda e insustituible que el Señor les hace a ustedes experimentar en la intimidad doméstica entre las alegrías y los dolores, en la felicidad de la presencia del cónyuge, en el crecimiento de los niños, en la fecundidad humana y espiritual que Él les concede, todo ello testimoniado, anunciado, comunicado al de fuera para que otros se pongan, a su vez, en este camino”.
Francisco animó a los matrimonios que acuden a los Equipos de Nuestra Señora y reiteró que “los puntos concretos de compromiso propuestos son realmente eficaces ayudas que permiten a las parejas progresar con fidelidad en la vida conyugal sobre la vía del Evangelio”.
“Pienso en particular en la oración en pareja o en familia, preciosa y necesaria tradición que ha sostenido siempre la fe y la esperanza de los cristianos, por desgracia abandonada en muchas regiones del mundo; pienso también en el tiempo del diálogo mensual propuesto entre los esposos –el famoso y comprometido ‘tener que sentarse’ que va contracorriente respecto a los hábitos del mundo frenético y agitado impregnado de individualismo– momento de intercambio vivido en la verdad bajo la mirada del Señor, que es un tiempo precioso de agradecimiento, de perdón, de respeto recíproco y de atención al otro”.
El Papa también se refirió a “la participación fiel a una vida de equipo, que lleva a cada uno la riqueza de la enseñanza y del compartir, como también a la ayuda y reconforte de la amistad”.
A su vez, alabó que el movimiento aporta a los sacerdotes valentía, así como “alegría sacerdotal, presencia fraterna, equilibrio afectivo y paternidad espiritual”.
El Pontífice les invitó a prestar especial atención a las parejas jóvenes, “antes y después del matrimonio” y a ser cercanos “a las familias heridas, que son hoy tan numerosas, por la falta de trabajo, de la pobreza, de un problema de salud, de un luto, de la preocupación causada por un niño, del desequilibrio provocado por un distanciamiento, una ausencia, de un clima de violencia”.
A este respecto, “debemos tener la valentía de entrar en contacto con estas familias de manera discreta pero generosa, material, humana o espiritual, en las circunstancias donde se encuentren vulnerables”, pidió.
También les invitó a ayudar a las personas cuyo matrimonio ha fracasado. “No olviden nunca que la fe conyugal es un don de Dios, y que hacia cada uno de nosotros se ha usado la misericordia”. Así, “una pareja unida y feliz puede comprender mejor a otra que no lo es, desde el interior, la herida y el sufrimiento que provocan un abandono, una traición, un fracaso en el amor”.
El Obispo de Roma también les pidió llevar su testimonio y experiencia “para ayudar a las comunidades cristianas a discernir las situaciones concretas de estas personas, a acogerlos con sus heridas y a ayudarles a caminar en la fe y en la verdad, bajo la mirada de Cristo Buen Pastor, para tomar parte de modo apropiado en la vida de la Iglesia”.

sábado, 7 de marzo de 2015

24 horas para el Señor

VATICANO, (ACI/EWTN Noticias).- "Dios rico en misericordia”, es el lema de la jornada de oración y confesión “24 horas para el Señor”, organizada por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización y convocada por el Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma 2015.

En su mensaje de Cuaresma el Santo Padre llamó a los fieles a combatir la globalización de la indiferencia.

“También como individuos tenemos la tentación de la indiferencia. Estamos saturados de noticias e imágenes tremendas que nos narran el sufrimiento humano y, al mismo tiempo, sentimos toda nuestra incapacidad para intervenir. ¿Qué podemos hacer para no dejarnos absorber por esta espiral de horror y de impotencia?”, expresó el Papa.

“En primer lugar –invitó-, podemos orar en la comunión de la Iglesia terrenal y celestial. No olvidemos la fuerza de la oración de tantas personas. La iniciativa 24 horas para el Señor, que deseo que se celebre en toda la Iglesia —también a nivel diocesano—, en los días 13 y 14 de marzo, es expresión de esta necesidad de la oración”.

En ese sentido, en su sitio web, el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización informó que se ha querido celebrar nuevamente esta iniciativa de “24 horas para el Señor” tras “la gran acogida durante el año 2014”.

En ese sentido, se indicó que el tema que “orientará la reflexión en el 2015 es ‘Dios rico en misericordia’”.

Asimismo, se informó que “el Papa Francisco presidirá una liturgia penitencial en la Basílica de San Pedro, demostrando así que el sacramento de la Reconciliación está en el centro del camino de la Nueva Evangelización en toda la Iglesia”. Además, la iniciativa contará con el hashtag #24horasparaelSeñor.

El año pasado la iniciativa “24 horas para el Señor” se realizó desde las 5pm del viernes 28 al sábado 29 de marzo.

jueves, 15 de enero de 2015

Blázquez, el cardenal de la cultura del encuentro

Una birreta “ad personam”. El Papa nombró ayer cardenal de la Santa Madre Iglesia al arzobispo de Valladolid y presidente de la Conferencia episcopal española,Ricardo Blázquez, por sus méritos personales. Francisco premia su modestia, su moderación y el que haya sido, desde siempre, abanderado del diálogo o de lo que él llama la “cultura del encuentro”. Esa misma clave se repite en casi todos los demás nombramientos cardenalicios (15 con derecho a voto y 5, eméritos). Bergoglio añade 'mimbres' al cesto de la reforma de la Iglesia.
Líder a su pesar, Ricardo Blázquez (Villanueva del Campillo, 1942) fue, durante años, la otra cara de la moneda de la Iglesia española de Rouco Varela. Se le oponía (al menos mediáticamente) al entonces todopoderoso purpurado madrileño, al que de hecho derrotó en una ocasión al frente del episcopado, por su talante moderado, modesto y dialogante. Tres virtudes que, ahora, en esta nueva etapa de la Iglesia, le aúpan al colegio cardenalicio, amén de su probada capacidad intelectual y pastoral, demostradas en Compostela, Palencia, Bilbao y Valladolid.
Con su púrpura, el Papa reconoce también su acertada labor en la “refundación” de los Legionarios de Cristo e, indirectamente, distingue a Ávila, su tierra natal, en el año del V Centenario de Santa Teresa. El neo cardenal abulense podrá recibir a Francisco en el viaje relámpago de un día que quiere realizar a la capital amurallada y a Alba de Tormes.
Por otra parte, el nombramiento cardenalicio de Blázquez demuestra que, con Francisco, se han terminado las sedes históricamente cardenalicias. Hacía un siglo que Valladolid no tenía un cardenal. El último fue el cántabro José María Justo de Cos y Macho, nombrado por Pío X en 1911.
Claves muy parecidas se repiten en los otros 20 cardenales (15 con derecho a voto y 5, eméritos) nombrados ayer por el Papa y que serán creados el próximo 14 de febrero. Está claro que se universaliza cada vez más el colegio cardenalicio, rompiendo el 'yugo' italiano, que lo tenía aprisionado. Los nuevos cardenales proceden de 14 naciones de los cinco continentes, de las cuales 6 no tenían cardenal y algunas nunca lo habían tenido.
Entre los electores, 5 son de Europa, 3 de Asia, 3 de Latinoamérica, 2 de África y 2 de Oceanía. Se nota la presencia de países de las periferias católicas que nunca habían disfrutado de una púrpura, como Cabo Verde, Tonga o Myanmar. El cardenal más joven, tras los nombramientos de ayer, es el arzobispo de Tonga, Monseñor Mafi (1961) y el más anciano, el emérito de Manizales, monseñor Pimiento Rodríguez (1919).
El Papa pone coto también a los cardenales curiales y, de hecho, sólo nombró uno, Dominique Mamberti, el nuevo prefecto de la Signatura apostólica (tribunal supremo de la Santa sede). En cambio, mantiene vigente la ley no escrita de no elevar al cardenalato a los arzobispos cuyos predecesores sean cardenales con menos de 80 años. Tal es el caso de Los Ángeles, Filadelfia, Chicago. Y, en España, el de Carlos Osoro, en Madrid.
Con los nuevos nombramientos, Francisco va creando su propio equipo en el seno del potente colegio cardenalicio. Consciente de las resistencias de la Curia a sus reformas, trata de descentralizar y desitalianizar las púrpuras. Con un “senado” más periférico y comprometido con la primavera eclesial que el Papa promueve.
José Manuel Vidal

sábado, 20 de diciembre de 2014

ABRAZA NUESTRA HISTORIA

"Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abrahán"
Mt 1, 1

El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro con el rostro del otro, con su presencia física que interpela, con su dolor y sus reclamos, con su alegría que contagia en un constante cuerpo a cuerpo. La verdadera fe en el Hijo de Dios hecho carne es inseparable del don de sí, de la pertenencia a la comunidad, del servicio, de la reconciliación con la carne de los otros. El Hijo de Dios, en su encarnación, nos invitó a la revolución de la ternura. 
Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 88

martes, 16 de diciembre de 2014

Nos muestra elcamino

Así dice el Señor, tu redentor, el Santo de Israel: «Yo, el Señor, tu Dios, te enseño para tu bien, te guío por el camino que sigues. 
Is 48, 17

El bien siempre tiende a comunicarse. Toda experiencia auténtica de verdad y de belleza busca por sí misma su expansión, y cualquier persona que viva una profunda liberación adquiere mayor sensibilidad ante las necesidades de los demás. Comunicándolo, el bien se arraiga y se desarrolla. Por eso, quien quiera vivir con dignidad y plenitud no tiene otro camino más que reconocer al otro y buscar su bien.
Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 9

miércoles, 10 de diciembre de 2014

La misericordia y la fidelidad se encuentran

La misericordia y la fidelidad se encuentran.
Salmo 84

La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría.

Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 1

martes, 30 de septiembre de 2014

Elogio del Papa Francisco a las personas mayores con la presencia de Benedicto XVI: discurso del Santo Padre en el I Encuentro Internacional con personas mayores, en el Vaticano, domingo 28 de septiembre de 2014, con la asistencia de unas cincuenta mil personas.



¡Cuántas veces se descarta a los ancianos con actitudes de abandono que son una verdadera eutanasia escondida!
“Bienvenidos los hogares para los ancianos … con tal de que sean verdaderos hogares, y ¡no prisiones! ¡Y que sean para los ancianos – sean para los ancianos – y no para los intereses de otras personas!”.
“No debe haber institutos donde los ancianos vivan olvidados, como escondidos, descuidado. Me siento cerca de los numerosos ancianos que viven en estos institutos, y pienso con gratitud en los que los van a visitar y los cuidan. Los hogares para ancianos deberían ser los “pulmones” de humanidad en un país, en un barrio, en una parroquia; deberían ser “santuarios” de humanidad, donde los que son viejos y débiles son cuidados y custodiados como un hermano o una hermana mayor. ¡Hace tanto bien ir a visitar a un anciano!
Este es el discurso completo en español del Papa Francisco:
¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días!
¡Gracias haber venido en tan gran número! Y gracias por su acogida festiva:
¡hoy es su fiesta, nuestra fiesta! Agradezco a monseñor Paglia y a todos los que la han preparado. También agradezco en especial la presencia del Papa Emérito Benedicto XVI. Tantas veces he dicho que me gusta tanto que viva aquí en el Vaticano, porque es como tener al abuelo sabio en casa ¡Gracias!
He escuchado los testimonios de algunos de ustedes, que presentan experiencias comunes a tantos ancianos y abuelos. Pero uno era diferente: el de los hermanos que vinieron desde Kara Qosh, escapando de una persecución violenta. ¡A todos ellos juntos les decimos “gracias” de forma especial! Es muy bello que ustedes hayan venido aquí hoy: es un don para la Iglesia. Y nosotros les ofrecemos nuestra cercanía, nuestra oración y nuestra ayuda concreta. La violencia contra los ancianos es inhumana, así como la que se comete contra los niños. ¡Pero Dios no los abandona, está con ustedes! Con su ayuda, ustedes son y seguirán siendo la memoria de su pueblo; y también para nosotros, para la gran familia de la Iglesia. ¡Gracias!
Estos hermanos nos dan testimonio de que aun en las pruebas más difíciles, los ancianos que tienen fe son como árboles que continúan dando frutos. Y esto vale también en las situaciones más ordinarias, donde, sin embargo, puede haber otras tentaciones, y otras formas de discriminación. Hemos escuchado algunas en los otros testimonios.
La vejez, de forma particular, es un tiempo de gracia, en el que el Señor nos renueva su llamado: nos llama a custodiar y transmitir la fe, nos llama a orar, especialmente a interceder; nos llama a estar cerca de los necesitados… pero los ancianos, los abuelos tienen una capacidad para comprender las situaciones más difíciles: ¡una gran capacidad! Y cuando rezan por estas situaciones, su oración es más fuerte ¡es poderosa!
A los abuelos, que han recibido la bendición de ver a los hijos de sus hijos (cf. Sal 128,6), se les ha confiado una gran tarea: transmitir la experiencia de la vida, la historia de una familia, de una comunidad, de un pueblo; compartir con sencillez una sabiduría, y la misma fe: ¡el legado más precioso! ¡Felices esas familias que tienen a los abuelos cerca! El abuelo es padre dos veces y la abuela es madre dos veces. Y en aquellos países donde la persecución religiosa ha sido cruel, pienso por ejemplo en Albania, donde estuve el domingo pasado; en aquellos países han sido los abuelos los que llevaban a los niños a bautizar a escondidas, los que les dieron la fe ¡Qué bien actuaron! ¡Fueron valientes en la persecución y salvaron la fe en esos países!
Pero no siempre el anciano, el abuelo, la abuela, tiene una familia que puede acogerlo. Y entonces bienvenidos los hogares para los ancianos … con tal de que sean verdaderos hogares, y ¡no prisiones! ¡Y que sean para los ancianos – sean para los ancianos – y no para los intereses de otras personas! No debe haber institutos donde los ancianos vivan olvidados, como escondidos, descuidado. Me siento cerca de los numerosos ancianos que viven en estos institutos, y pienso con gratitud en los que los van a visitar y los cuidan. Los hogares para ancianos deberían ser los “pulmones” de humanidad en un país, en un barrio, en una parroquia; deberían ser “santuarios” de humanidad, donde los que son viejos y débiles son cuidados y custodiados como un hermano o una hermana mayor. ¡Hace tanto bien ir a visitar a un anciano! Miren a nuestros chicos: a veces los vemos desganados y tristes; van a visitar a un anciano, y ¡se vuelven alegres!
Pero también existe la realidad del abandono de los ancianos: ¡cuántas veces se descarta a los ancianos con actitudes de abandono que son una verdadera eutanasia escondida! Es el efecto del descarte que tanto daño hace a nuestro mundo. Se descarta a los niños, a los jóvenes y a los ancianos con el pretexto de mantener un sistema económico “equilibrado”, en cuyo centro no está la persona humana, sino el dinero. ¡Todos estamos llamados a contrarrestar esta cultura del descarte!
Nosotros, los cristianos, junto con todos los hombres de buena voluntad, estamos llamados a construir con paciencia una sociedad diversa, más acogedora, más humano, más inclusiva, que no necesita descartar a los débiles de cuerpo y mente, aún más, una sociedad que mide su propio “paso” precisamente sobre estas personas.
Como cristianos y como ciudadanos, estamos llamados a imaginar, con fantasía y sabiduría, los caminos para afrontar este reto. Un pueblo que no custodia a los abuelos y no los tratan bien no tiene futuro: pierde la memoria, y se desarraiga de sus propias raíces. Pero cuidado: ¡ustedes tienen la responsabilidad de mantener vivas estas raíces en ustedes mismos! Con la oración, la lectura del Evangelio, las obras de misericordia. Así permanecemos como árboles vivos, que aun en la vejez no dejan de dar frutos.
(Traducción de Cecilia de Malak – Radio Vaticana 

jueves, 11 de septiembre de 2014

Papa Francisco


miércoles, 10 de septiembre de 2014

PapaFrancisco


lunes, 19 de mayo de 2014

EL DON DE LA FORTALEZA



Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hemos reflexionado sobre los tres primeros dones del Espíritu Santo: sabiduría, entendimiento y consejo. Hoy pensemos en lo que hace el Señor, Él viene siempre a sostenernos en nuestra debilidad y esto lo hace con un don especial: el don de la Fortaleza. 


1. Hay una parábola que nos ayuda a comprender la importancia de este don. Un sembrador va a sembrar; pero no todas las semillas que siembra dan fruto. Las que terminan en el camino se las comen las aves; las que caen en terreno pedregoso o entre espinas brotan, pero pronto se secan por el sol o ahogadas por las espinas. Solo las que caen en la buena tierra crecen y dan fruto (cf. Mc 4,3-9 / / Mt 13:3-9 / / Lucas 8,4-8). Como el mismo Jesús cuenta a sus discípulos, este sembrador representa al Padre, que difunde abundantemente la semilla de su Palabra. La semilla, sin embargo, a menudo, choca con la aridez de nuestros corazones y, aun cuando viene recibida, a menudo se mantiene estéril. Con el don de la Fortaleza, en cambio, el Espíritu Santo libera la tierra de nuestro corazón, la libera del letargo, de las incertidumbres y de todos los miedos que pueden detenerlo, de modo que la Palabra del Señor sea puesta en práctica, de manera auténtica y alegre. Es una verdadera ayuda este don de la Fortaleza, nos da fuerza, incluso nos libera de tantos impedimentos.


2.Hay también momentos difíciles y situaciones extremas en las cuales el don de la Fortaleza se manifiesta de modo extraordinario, ejemplar. Es el caso de aquellos que tienen que afrontar experiencias particularmente duras y dolorosas, que perturban su vida y la de sus seres queridos. La Iglesia resplandece por el testimonio de tantos hermanos y hermanas que no han dudado en dar la propia vida, con tal de permanecer fieles al Señor y a su Evangelio. También hoy no faltan cristianos que en tantas partes del mundo continúan celebrando y testimoniando su fe, con profunda convicción y serenidad y resisten también cuando saben que esto puede costar un precio muy alto. También nosotros, todos nosotros conocemos gente que ha vivido situaciones difíciles, tantos dolores. Pensemos en aquellos hombres y en aquellas mujeres que llevan una vida difícil, luchan por llevar adelante la familia, educar a los hijos, pero esto lo hacen porque está el Espíritu de la Fortaleza que los ayuda. Cuántos, cuántos hombres y mujeres, de los cuales no conocemos el nombre, honoran nuestro pueblo, honoran nuestra iglesia porque son fuertes, fuertes en el llevar adelante su vida, su familia, su trabajo, su fe. Pero estos hermanos y hermanas nuestros son santos, santos cotidianos, santos escondidos, en medio de nosotros. Tienen precisamente el don de la Fortaleza para llevar adelante su deber de personas, de padres, de madres, de hermanos, de hermanas, de ciudadanos. Tenemos tantos, tantos. ¡Agradezcamos al Señor por estos cristianos que tienen una santidad escondida, pero es el Espíritu dentro que los lleva adelante! Y nos hará bien pensar en esta gente, si ellos hacen esto, si ellos pueden hacerlo ¿por qué yo no? Y pedirle al Señor que nos dé el don de la Fortaleza.


3. No se debe pensar que el don de la Fortaleza sea necesario solamente en algunas ocasiones o situaciones particulares. Este don debe constituir la característica esencial de nuestro ser cristianos en la normalidad de nuestra vida cotidiana. Como he dicho, en todos los días de la vida cotidiana tenemos que ser fuertes, tenemos necesidad de esta Fortaleza para llevar adelante nuestra vida, nuestra familia, nuestra fe.


Pablo, el apóstol Pablo, ha dicho una frase que nos hará bien escuchar: “Yo lo puedo todo en aquel que me conforta.” (Fil 4,13). Cuando llega la vida ordinaria, cuando llegan las dificultades, recordemos esto: “todo lo puedo todo en aquel que me conforta”. El Señor da la fuerza, siempre, no falta. El Señor no nos prueba más de lo que nosotros podemos tolerar. Él está siempre con nosotros, “todo lo puedo en aquel que me conforta”.


Queridos amigos, a veces podemos estar tentados de dejarnos vencer por la pereza o peor, por el desaliento, sobre todo de frente a las fatigas y a las pruebas de la vida. En estos casos, no perdamos el ánimo, invoquemos al Espíritu Santo para que, con el don de la Fortaleza, pueda aliviar nuestro corazón y comunicar nueva fuerza y entusiasmo a nuestra vida y a nuestro seguimiento de Jesús. Gracias.

lunes, 14 de abril de 2014

Francisco: "El Espíritu Santo no es un sindicalista; trabaja en nosotros siempre"



Advirtió que no es suficiente con saber el catecismo ni estudiarlo
Para conocer a Cristo es necesario recorrer el camino del apóstol Pedro, aprender de la "tan difícil ciencia de las lágrimas, del llanto"
El Papa Francisco aseguró hoy que "el espíritu santo no es sindicalista" porque es "un gran trabajador" y "trabaja siempre" para que los seres humanos puedan conocer a Jesús.
Durante el sermón de su misa privada cotidiana, celebrada en la capilla de su residencia vaticana de Santa Marta, el líder católico estableció que "para conocer a Cristo" se necesita vivir como sus discípulos, antes que estudiarlo en la teoría.

"Tantas veces Jesús nos dirige a nosotros esta pregunta: ¿Quién dicen ustedes que soy yo? Y recibe de nosotros la misma respuesta de Pedro, la que aprendimos en el catecismo", indicó.

Advirtió que no es suficiente con saber el catecismo ni estudiarlo, algo de por si importante, pero aclaró que para conocer a Cristo es necesario recorrer el camino del apóstol Pedro, aprender de la "tan difícil ciencia de las lágrimas, del llanto".
"Conocer a Jesús es un don del padre, y él nos hace conocer Jesús: es un trabajo del espíritu santo, que es un gran trabajador. No es un sindicalista, es un gran trabajador y trabaja en nosotros siempre. Hace este trabajo de explicarnos el misterio de Jesús", ponderó.
Francisco ha indicado que "parece que para responder a esa pregunta que todos nosotros sentimos en el corazón - '¿quién es Jesús para nosotros?' - no es suficiente lo que nosotros hemos aprendido, estudiado en el catecismo, que es importante estudiarlo y conocerlo, pero no es suficiente.

Para conocer a Jesús es necesario hacer el camino que ha hecho Pedro: después de esta humillación, Pedro ha ido con Jesús adelante, ha visto los milagros que Jesús hacía, ha visto su poder, después ha pagado los impuestos, como le había dicho Jesús, ha pescado un pez, quitado una moneda, ha visto muchos milagros como esos. Pero, a un cierto punto, Pedro ha renegado de Jesús, ha traicionado a Jesús, y ha aprendido esa ciencia tan difícil - más que ciencia, sabiduría - de las lágrimas, del llanto".

El Santo Padre ha continuado explicando que Pedro pide perdón a Jesús a pesar de todo, después de la Resurrección, se siente interrogado tres veces por Él en el Tiberiades, y probablemente en el reafirmar el amor total por su maestro llora y se avergüenza en el recordar sus tres negaciones.

Así Francisco ha recordado que "esta primera pregunta - '¿quién soy yo para vosotros, para ti? - a Pedro, solamente se entiende a lo largo de una camino, después de un largo camino, un camino de gracia y de pecado, un camino de discípulo. Jesús, a Pedro y a sus apósteles, no ha dicho '¡Conóceme!' ha dicho '¡sígueme!' Y este seguir a Jesús nos hace conocer a Jesús. Seguir a Jesús con nuestras virtudes, también con nuestros pecados, pero seguir siempre a Jesús. No es un estudio de cosas que es necesario, sino una vida de discípulo".
El Papa ha insistido que es necesario "un encuentro cotidiano con el Señor, todos los días, con nuestras victorias y nuestras debilidades". Pero, ha añadido, es también "un camino que nosotros no podemos hacer solos". Y para ello es necesaria la intervención del Espíritu Santo.
Francisco ha afirmado que "conocer a Jesús es un don del Padre, es Él que nos hace conocer a Jesús; es un trabajo del Espíritu Santo, que es un gran trabajador. No es un sindicalista, es un gran trabajador y trabaja en nosotros siempre. Hace este trabajo de explicar el misterio de Jesús y de darnos este sentido de Cristo. Miramos a Jesús, a Pedro, a los apóstoles y sentimos en nuestro corazón esta pregunta: '¿quién soy yo para ti?' Y como discípulos pedimos al Padre que nos dé el conocimiento de Cristo en el Espíritu Santo, que nos explique este misterio".

jueves, 3 de abril de 2014

Francisco anima a los fieles a "eliminar los comportamientos que no son cristianos"

“A veces, como los Doctores de la Ley, juzgamos a los demás, incluso al Señor”


El Papa pone el acento en el ciego que recupera la vista y recibe la luz de la fe

 ¿Cómo es nuestro corazón? ¿Tengo un corazón abierto, o un corazón cerrado? ¿Abierto o cerrado hacia Dios, hacia el prójimo?
San Pedro, abarrotada
·         La mirada de los ojos de Jesús limpia cualquier rastro de ceguera y de oscuridad. Una plaza de San Pedro de nuevo abarrotada, y con un cielo azul sin nubes acogió el Angelus del Papa. Desde el balcón, Francisco alertó de los "presuntos videntes" que se han visto llenos de oscuridad, frente a los ciegos que, reconociendo a Jesús, recobran la vista y siguen el camino hacia la luz.
"El Evangelio de hoy nos presenta elepisodio del ciego de nacimiento, al que Jesús da la vista. El largo relato se abre con un ciego que comienza a ver, y se cierra con dos presuntos videntes que siguen siendo ciegos de alma", apuntó el Papa, quien destacó cómo Juan no hace hincapié en el milagro en sí, sino en las consecuencias de éste.
"Muchas veces una obra de caridad suscita discusiones, porque hay quienes no quieren ver la verdad. Juan quiere atraer la atención sobre lo que sucede en estos días también, cuando se hace una obra buena", indicó Bergoglio.
Así, "el ciego curado primero es interrogado por la multitud asombrada. Han visto el milagro y le preguntan. Después, por los Doctores de la Ley, que también interrogan a sus padres. Al final, el ciego curado llega a la fe. Esta es la mayor gracia que le hace Jesús: no sólo ver, sino verle a él como la luz del mundo".
Por el contrario, "mientras que el ciego se va acercando a la luz, los Doctores de la Ley profundizan cada vez más en su ceguera interior. Cegados en su presunción creen que ya tienen la luz, por eso no se abren a la verdad de Jesús", añadió Francisco, quien denunció cómo "hacen todo para negar la evidencia: ponen en duda su identidad, niegan la acción de Dios, ponen como excusa que Dios no actúa el sábado. Llegan incluso a dudar que aquel hombre hubiera nacido ciego".
Unas trabas que llegan a la agresividad y que culminan con la expulsión del hombre curado, que sigue buscando a Jesús. "Después de que ha sido expulsado, Jesús se encuentra con él y le abre los ojos: Yo soy el Mesías. Y el que había sido ciego se postra ante Jesús".
En este punto, el Papa denunció el "drama de la ceguera interior de mucha gente, también la nuestra, ¿eh? Nosotros también tenemos momentos de ceguera interior. Nuestra vida, a veces, es similar a la del ciego, que se ha abierto a la luz, a Dios, a la gracia. A veces, desgraciadamente, es como la de los doctores de la ley. Desde lo alto de nuestro orgullo juzgamos a los demás, incluso al Señor".
"Hoy estamos -añadió el Papa- invitados a abrirnos a la luz de Cristo, para llevar frutos a nuestra vida y eliminar los comportamientos que no son cristianos". Porque "todos nosotros tenemos comportamientos que no son cristianos, que son pecado, y tenemos que arrepentirnos. Eliminar estos comportamientos para caminar decididamente en el camino de la santidad, que tiene su origen en el bautismo".
"Humildad, paciencia y misericordia". Estas son las claves, según Francisco. "Estos doctores de la Ley no tuvieron humildad, paciencia y misericordia". En este punto, el Papa pidió -y volvió a repetirlo antes de la despedida- a los fieles que, al llegar a casa, releyeran el capítulo 9 de Juan, que narra esta historia, "y veréis el camino de la ceguera a la luz, y el otro camino, hacia una profunda ceguera. Y nos preguntamos: ¿Cómo es nuestro corazón? ¿Tengo un corazón abierto, o un corazón cerrado? ¿Abierto o cerrado hacia Dios, hacia el prójimo? Siempre tenemos en nosotros algún cerramiento del pecado. No tengamos miedo, abrámonos a la luz del Señor. Él nos espera bien, para darnos luz, para perdonarnos".
"No nos olvidemos: Él nos espera siempre", concluyó.


jueves, 6 de marzo de 2014

La alegría del SÍ para siempre

El Papa celebra San Valentín con 10.000 parejas de enamorados: 'La convivencia es un arte'
El romanticismo, la emotividad y la ternura invadieron este viernes los muros de la Ciudad del Vaticano con la presencia de más de 20.000 prometidos de todo el mundo que acudieron a celebrar San Valentín, la fiesta del amor, junto al Papa Francisco.

Como si el santo patrón de este día hubiera intercedido, un sol espléndido recibió a los enamorados que acudieron a la plaza de San Pedro provenientes de 28 países de todo el mundo.

Bajo el lema de "La alegría del SÍ para siempre", las jóvenes parejas vivieron una gran fiesta, tanto religiosa, con los consejos del papa, como musical, con la interpretación de clásicas baladas románticas.

La inolvidable "Love is all around", banda sonora de la película "Cuatro bodas y un funeral", sonaba a todo volumen mientras los enamorados recibían un pequeño cojín blanco para las arras firmado por Francisco, como obsequio especial para su próxima boda.

Parejas jóvenes en su mayoría, pero también algunos matrimonios maduros y consolidados se intercalaban en los asientos de la Plaza, en una celebración en la que, sobre todo, se enalteció el valor de las familias asentadas en la fe cristiana.

Globos y algunos corazones rojos ponían la nota de color frente a la sobriedad del centro neurálgico del catolicismo, que acogió por primera vez un evento de estas características, con el cual la Iglesia intenta devolver el sentido religioso a una fiesta clavada en el imaginario colectivo como pagana y comercial.

El matrimonio fue el eje central de la ceremonia, en la que el Papa argentino animó a los presentes a no temer este "paso definitivo", en un discurso en el que recurrió a su habitual sentido del humor provocando en varias ocasiones la carcajada general del público asistente.

Algunos, como los mexicanos Fátima y Efraín, no han necesitado esperar a los consejos del Papa para casarse este viernes en la Basílica de San Pedro, junto con otras jóvenes parejas que recibieron después la bendición general del papa.

Entre nervios e ilusión, el recién estrenado matrimonio mostró a Efe su entusiasmo por comenzar "una nueva vida juntos y formar una familia", si bien existe un pequeño desacuerdo entre los esposos sobre el número de hijos que desea tener.

"Lo importante es que lo decidiremos juntos, tras nueve años de novios hemos aprendido a ponernos de acuerdo", zanjó Fátima radiante en su vestido bordado de novia ante la orgullosa mirada de su familia.

Otros enamorados, sin embargo, se encontraron la fiesta en el Vaticano por casualidad, como es el caso de los españoles Aida y Adrián, de turismo estos días por Roma.

"Habíamos oído que iba a salir el Papa hoy, pero no teníamos ni idea de que fuera una celebración por San Valentín, con cantantes y todo", explicó emocionada Aida.

La pareja, veinteañera, no se plantea aún el matrimonio pero ante la pregunta de si creen en el amor para siempre, Adrián respondió con un rotundo "sí" con el que se ganó la mirada cómplice de su novia.

Entre tanto, Francisco explicaba a los enamorados que "la convivencia es un arte, un camino paciente, bonito y fascinante" que se sustenta en tres palabras: "permiso, gracias y perdón".

Reconoció que no existe la familia perfecta, como tampoco existe el marido perfecto ni la mujer perfecta. "Ni hablemos de la suegra perfecta", añadió en su habitual tono jocoso.

El pontífice dio fin a la ceremonia saludando desde el "papamóvil" a los enamorados mientras sonaba la mítica canción de Aretha Franklin "I say a little prayer for you" con sus coros de "forever, forever".

El mensaje del "para siempre" quedó pues claro en el Vaticano, pero sólo el tiempo dirá cuantas de las parejas allí presentes lograrán ganar esa batalla diaria.


miércoles, 19 de febrero de 2014

EL CRISTIANO DEBER SER CORDERO PERO NO TONTO...

VATICANO, 14 Feb. 14 / 01:25 pm (ACI/EWTN Noticias).- En su homilía de la Misa de hoy en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco reflexionó sobre la identidad de todo cristiano y dijo que quien sigue al Señor no puede detenerse, pues si se detiene es porque está enfermo, y debe además ser siempre cordero pero no tonto, usando la astucia cristiana sin convertirse en un lobo entre los lobos del mundo.

Recordando a los santos Cirilo y Metodio a quienes la Iglesia celebra hoy junto a San Valentín, según señala Radio Vaticano, el Santo Padre dijo que el cristiano es “enviado”. El Señor envía a sus discípulos, les pide ir adelante. “Y esto –observó el Papa– significa que el cristiano es un discípulo del Señor que camina, que va siempre adelante”.

“No se puede pensar en un cristiano inmóvil: un cristiano que se detiene está enfermo, sufre alguna enfermedad en su identidad cristiana, tiene alguna enfermedad en aquella identidad. El cristiano es discípulo para caminar, para avanzar. Al final lo hemos escuchado en el Salmo, la despedida del Señor: ‘Vayan por todo el mundo y proclamen el Evangelio’. Vayan. Caminen. Esto: una primera actitud de la identidad cristiana es caminar, y caminar también si hay dificultades, ir más allá de las dificultades”.

Esto, agregó el Pontífice, es lo que sucedió con Pablo en Antioquia de Pisidia, “donde había dificultades con la comunidad judía”. Jesús, recordó el Obispo de Roma, “exhorta a ir a los cruces de los caminos” y a invitar a “todos, buenos y malos”. Así dice el Evangelio, reiteró: “¡También a los malos! Todos”. El cristiano, por lo tanto, “camina” y “si hay dificultades, va más allá, para anunciar que el Reino de Dios está cerca”.

Un segundo aspecto de la identidad del cristiano, continuó, “es que el cristiano debe permanecer siempre cordero”. El cristiano, repitió, “es un cordero, y debe conservar esta identidad”. El Señor nos envía “como corderos en medio de los lobos”. Pero, se preguntó el Papa, alguien podría proponer usar la “fuerza contra ellos”. Pensemos en David, y de esta forma observó, “cuando debía luchar contra el filisteo: querían vestirlo con todas las armaduras de Saúl y no podía moverse”. Así, explicó Francisco, “no era el mismo, no era el humilde, no era el simple David. Al final, él tomó solo la honda y venció la batalla”.

“Como corderos… No volverse lobos… Porque, a veces, la tentación nos hace pensar: ‘Esto es difícil, estos lobos son astutos y yo seré más astuto que ellos, ¿eh?’. Cordero. No tonto, sino cordero. Cordero. Con la astucia cristiana, pero cordero siempre. Porque si tú eres cordero, Él te defiende. Pero si tú te sientes fuerte como el lobo, Él no te defiende, te deja solo, y los lobos te comerán inmediatamente. Como cordero”.

El tercer aspecto de esta identidad, dijo, es el “estilo del cristiano” que es “la alegría”. Los cristianos, afirmó, “son personas que exultan porque conocen al Señor y llevan consigo al Señor”. Y advirtió que “no se puede caminar como cristiano sin alegría, no se puede caminar como cordero sin gozo”.

También “en los problemas, también en las dificultades, también en los propios errores y pecados –insistió– está la alegría de Jesús que perdona y ayuda siempre”. El Evangelio entonces “debe ir adelante, llevado por estos corderos enviados por el Señor que camina, con alegría”.

“Aquellos cristianos que tienen un tiempo de adagio-lamentoso, que viven siempre así, quejándose de todo, tristes, no le hacen un favor ni al Señor ni a la Iglesia… Éste no es el estilo del discípulo. San Agustín dice a los cristianos: ‘¡Anda, va adelante, canta y camina!’. Con alegría: y ese es el estilo del cristiano. Anunciar el Evangelio con alegría. Y el Señor lo hace todo”.

En cambio, concluyó el Santo Padre, “la excesiva tristeza, esta excesiva tristeza, también la amargura nos lleva a vivir un, por así decirlo, cristianismo sin Cristo: la Cruz vacía a los cristianos que están ante el Sepulcro llorando, como la Magdalena, pero sin la alegría de haber encontrado al Resucitado”.