Mujer del Espíritu
que, al soplo de su presencia,
te dejaste llevar por el viento de su gracia:
Empújanos a la SABIDURIA
y apreciar en lo que vemos los signos de la presencia de Dios.
Empújanos al ENTENDIMIENTO
y podamos vivir cerca de Dios
Empújanos al buen CONSEJO
y podamos recibirlo y darlo según Dios
Empújanos a la FORTALEZA
y, ante la debilidad, saquemos fuerza de lo sobrenatural
Empújanos a la CIENCIA
y sepamos conocer lo auténticamente esencial
Empújanos a la PIEDAD
que no seamos fríos ni con Dios ni con los que nos rodean
Empújanos al SANTO TEMOR
y sepamos comprender que Dios está
en el principio y fin de todo y de todas las cosas.
Amén
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viernes, 26 de mayo de 2017
jueves, 18 de mayo de 2017
miércoles, 17 de mayo de 2017
María
María,
haznos sentir tu mirada de madre,
guíanos a tu Hijo,
haz que no seamos cristianos de escaparate,
sino de los que saben mancharse las manos
para construir con tu Hijo Jesús
su Reino de amor, de alegría y de paz.
Amén.
viernes, 12 de mayo de 2017
Delicadeza de María
Eres, María;
delicadeza en la dureza
delicadeza cuando asoman las pruebas
delicadeza cuando llama Dios
delicadeza cuando te llaman los hombres.
Eres, María;
delicadeza en el trato con Dios
delicadeza con las necesidades de los hombres.
Eres, María;
delicadeza para embellecer nuestra fe
delicadeza para profundizar en nuestra oración
delicadeza que nos ayuda en la Eucaristía
delicadeza para escuchar la Palabra de Dios.
Eres, María;
flor delicada y cortada para Dios
flor con aroma de servicio
flor sin miedo a la espina de dolor
flor que, cuanto más se aprieta, más fragancia ofrece.
Eres, María;
delicadeza que se compromete
delicadeza que sabe darse
delicadeza que sabe respetar
delicadeza que sabe amar.
Eres, María;
un jardín donde crece la flor del gusto
tal vez, por eso mismo,
no quiso pasar de largo.
Amén.
Ave María y canto
J.Leoz
delicadeza en la dureza
delicadeza cuando asoman las pruebas
delicadeza cuando llama Dios
delicadeza cuando te llaman los hombres.
Eres, María;
delicadeza en el trato con Dios
delicadeza con las necesidades de los hombres.
Eres, María;
delicadeza para embellecer nuestra fe
delicadeza para profundizar en nuestra oración
delicadeza que nos ayuda en la Eucaristía
delicadeza para escuchar la Palabra de Dios.
Eres, María;
flor delicada y cortada para Dios
flor con aroma de servicio
flor sin miedo a la espina de dolor
flor que, cuanto más se aprieta, más fragancia ofrece.
Eres, María;
delicadeza que se compromete
delicadeza que sabe darse
delicadeza que sabe respetar
delicadeza que sabe amar.
Eres, María;
un jardín donde crece la flor del gusto
tal vez, por eso mismo,
no quiso pasar de largo.
Amén.
Ave María y canto
J.Leoz
jueves, 11 de mayo de 2017
Silencio de María
Nunca, María, una mujer como Tú
sin decir nada, dijo tanto.
Vale más, tu actitud de escucha,
que mil palabras.
Hablan más tus obras
que un libro de multitud de páginas.
Nunca, María, nadie como Tú
dijo tanto en tan poco espacio de tiempo.
Con un ¡Si!, comenzó Dios a hacerse grande en tu seno
Con un ¡Sí!, germinó Jesús en tus entrañas
Con un ¡Sí!, Belén preparó humilde morada al Niño
Sí, María;
tus hechos fueron más elocuentes que tus dichos.
Tu sencillez más certera que tus palabras
Tu silencio el secreto más profundo
de tus galanteos con el Espíritu.
Si, María;
enséñanos el difícil arte
de decir poco y hacer mucho.
Sí, María;
enséñanos a ahorrar palabras
y regalarnos en gestos.
Enséñanos a construir la escuela del silencio
el aula de la paz y de la mansedumbre
el desierto de la calma y el misterio
el oasis donde Dios, de forma determinante,
habla para quien lo busca.
Amén.
Ave María
J.Leoz
sin decir nada, dijo tanto.
Vale más, tu actitud de escucha,
que mil palabras.
Hablan más tus obras
que un libro de multitud de páginas.
Nunca, María, nadie como Tú
dijo tanto en tan poco espacio de tiempo.
Con un ¡Si!, comenzó Dios a hacerse grande en tu seno
Con un ¡Sí!, germinó Jesús en tus entrañas
Con un ¡Sí!, Belén preparó humilde morada al Niño
Sí, María;
tus hechos fueron más elocuentes que tus dichos.
Tu sencillez más certera que tus palabras
Tu silencio el secreto más profundo
de tus galanteos con el Espíritu.
Si, María;
enséñanos el difícil arte
de decir poco y hacer mucho.
Sí, María;
enséñanos a ahorrar palabras
y regalarnos en gestos.
Enséñanos a construir la escuela del silencio
el aula de la paz y de la mansedumbre
el desierto de la calma y el misterio
el oasis donde Dios, de forma determinante,
habla para quien lo busca.
Amén.
Ave María
J.Leoz
miércoles, 10 de mayo de 2017
El hogar de María
Quiero, Virgen María,
un hogar cálido como el tuyo
para que Dios no pase de largo.
Quiero, Virgen María,
un hogar sin puertas como el tuyo,
para que el Ángel entre sin dificultades.
Quiero, Virgen María,
un hogar sin techo,
para que, aún durmiendo,
pueda contemplar la inmensidad del cielo.
Quiero, Virgen María,
un hogar sencillo y con maderos
para que, ni la vida ni los problemas,
me alejen del espíritu de aquel esposo carpintero.
Quiero, Virgen María,
un hogar con veleta apuntando hacia Dios
un hogar con pozo de agua fresca
un hogar con alma sencilla
un hogar donde, cuando Jesús entre,
encuentre siempre la mesa puesta y el corazón dispuesto.
Quiero, Virgen María,
un hogar con paredes blancas y corazones fuertes
un hogar con fuego vivo y sábanas blancas
un hogar, donde el Evangelio,
sea escuchado, seguido y proclamado.
Así, Virgen María,
quiero que sea mi hogar.
Amén
Ave María
J.Leoz
un hogar cálido como el tuyo
para que Dios no pase de largo.
Quiero, Virgen María,
un hogar sin puertas como el tuyo,
para que el Ángel entre sin dificultades.
Quiero, Virgen María,
un hogar sin techo,
para que, aún durmiendo,
pueda contemplar la inmensidad del cielo.
Quiero, Virgen María,
un hogar sencillo y con maderos
para que, ni la vida ni los problemas,
me alejen del espíritu de aquel esposo carpintero.
Quiero, Virgen María,
un hogar con veleta apuntando hacia Dios
un hogar con pozo de agua fresca
un hogar con alma sencilla
un hogar donde, cuando Jesús entre,
encuentre siempre la mesa puesta y el corazón dispuesto.
Quiero, Virgen María,
un hogar con paredes blancas y corazones fuertes
un hogar con fuego vivo y sábanas blancas
un hogar, donde el Evangelio,
sea escuchado, seguido y proclamado.
Así, Virgen María,
quiero que sea mi hogar.
Amén
Ave María
J.Leoz
viernes, 5 de mayo de 2017
MARÍA, MADRE DE DIOS
Si nosotros hubiéramos podido formar a nuestra madre, ¿qué cualidades no le habríamos dado? Pues Cristo, que es Dios, sí formó a su propia madre. Y ya podemos imaginar que la dotó de las mejores cualidades que una criatura humana puede tener.
Pero, ¿es que Dios ha tenido principio? No. Dios nunca tuvo principio, y la Virgen no formó a Dios. Pero Ella es Madre de uno que es Dios, y por eso es Madre de Dios.
Y qué hermoso repetir lo que decía San Estanislao: "La Madre de Dios es también madre mía". Quien nos dio a su Madre santísima como madre nuestra, en la cruz al decir al discípulo que nos representaba a nosotros: "He ahí a tu madre", ¿será capaz de negarnos algún favor si se lo pedimos en nombre de la Madre Santísima?
Al saber que nuestra Madre Celestial es también Madre de Dios, sentimos brotar en nuestro corazón una gran confianza hacia Ella.
Cuando en el año 431 el hereje Nestorio se atrevió a decir que María no era Madre de Dios, se reunieron los 200 obispos del mundo en Éfeso (la ciudad donde la Santísima Virgen pasó sus últimos años) e iluminados por el Espíritu Santo declararon: "La Virgen María sí es Madre de Dios porque su Hijo, Cristo, es Dios". Y acompañados por todo el gentío de la ciudad que los rodeaba portando antorchas encendidas, hicieron una gran procesión cantando: "Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén".
El título "Madre de Dios" es el principal y el más importante de la Virgen María, y de él dependen todos los demás títulos y cualidades y privilegios que Ella tiene.
Los santos muy antiguos dicen que en Oriente y Occidente, el nombre más generalizado con el que los cristianos llamaban a la Virgen era el de "María, Madre de Dios".
jueves, 4 de mayo de 2017
Creer en Dios como María
María, ante el anuncio del Angel, respondió:
AQUÍ ESTÁ LA ESCLAVA DEL SEÑOR
Dios, además de personas bautizadas,
necesita de gente que dé testimonio de El en el mundo.
Por decirlo de alguna manera:
es importante la leña para el fuego, pero,
¿de qué serviría si luego no ardiese?
María supo arder por Dios y para Dios
¿Tú haces algo por el Señor?
Ofrece a la Virgen, en este día, tu ser cristiano
DIOS TE SALVE MARIA…..
miércoles, 3 de mayo de 2017
VIRGEN DEL CAMINO
Toma su nombre por estar en el Camino de Santiago, muy cerca, al oeste, de la ciudad de León.
Aparición: El 2 de Julio de 1505, fiesta de la Visitación, estaba un pastor de Velilla de la Reina, llamado Alvar Simón Fernández guardando su ganado y "entreteniéndose" con profundas reflexiones, cuando vio la imagen de nuestra Señora.
La Virgen le dijo: "Vete a la ciudad, avisa al obispo que venga a este sitio y coloque en lugar decente esta mi imagen, la cual ha querido mi Hijo se aparezca en este lugar, para bien de esta tierra". A lo que respondió el pastor: "Señora, ¿cómo me creerán de que sois Vos la que me envía?" Y le dijo la Virgen: "Dame esa honda que tienes en la mano". Y, tomándola en la suya, la Soberana Señora cogió una piedra pequeña, la colocó en la honda y la arrojó diciendo: "Di al obispo que encontrará esta piedra tan grande, que será señal suficiente de que yo te envío, y en el mismo en que hallaréis la piedra, es mi voluntad y la de mi Hijo que se coloque la imagen". Dicho esto desapareció la visión. Allí se construyó la Ermita del Humilladero. En 1961 se consagró un nuevo y moderno santuario.
jueves, 8 de diciembre de 2016
Qué es la Inmaculada Concepción y por qué es una fiesta tan especial en España
1. ¿El dogma de la Inmaculada Concepción significa que la madre de Jesús siempre fue virgen?
No, el dogma de la Inmaculada no hace referencia a la virginidad de María. Significa que la madre de Jesús nunca tuvo pecado original, ni siquiera en el instante de su concepción.
2. ¿Por qué es fiesta en España?
Porque tanto los reyes como la Iglesia de España destacaron durante siglos en su defensa de este dogma, que no fue declarado como tal por la Santa Sede hasta el 8 de diciembre de 1858.
La fiesta ya se celebraba en todo el Imperio Español desde 1644, y en toda la Iglesia desde 1708. En atención a estos méritos, Pío IX ordenó que una columna dedicada a la Inmaculada fuera levantada en la Plaza de España de Roma. La Inmaculada es además patrona de la infantería española y de la Guardia Civil.
3. ¿La creencia en la concepción inmaculada de María nace en la Edad Media?
En absoluto. La creencia de que la Virgen nunca tuvo pecado, ni siquiera el original, existe desde los primeros siglos del cristianismo. San Ireneo de Lyon, jurista romano del siglo II, escribió refiriéndose al pecado original: "El nudo de la desobediencia de Eva quedó suelto por la obediencia de María".
Un poema de San Efrén de Siria (siglo IV) reza así: "Ciertamente tú (Cristo) y tu Madre sois los únicos que habéis sido completamente hermosos, pues no tenéis defecto ni mancha alguna".
Cierto es que hubo cristianos destacados (santos incluso) que mostraron alrededor de este dogma algunas dudas de carácter teológico. Estas dudas fueron despejándose a lo largo de siglos de estudio y debate. Cuando Pío IX (1840-1878) decidió declarar el dogma, el pueblo católico ya creía en él desde mucho tiempo atrás. De hecho, práctica totalidad de los obispos se mostró a favor de la definición dogmática y ni siquiera fue necesario convocar un concilio.
4. ¿Por qué se celebra el 8 de diciembre?
Porque la Iglesia conmemora el nacimiento de la Virgen el 8 de septiembre. Para determinar la fecha en la cual fue concebida María en el seno de su madre, hay que restar 9 meses: así llegamos al 8 de diciembre.
5. ¿Cuáles son las fuentes bíblicas que apoyan el dogma?
Los teólogos citan estas fuentes:
-Lucas, 1, 28: El angel Gabriel no se dirige a María por su nombre, sino llamándola kecharitoméne, que traducimos "llena de gracia"
-Génesis 3, 15: "Pongo perpetua enemistad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y la suya"
-Apocalipsis, 12, 5: "una señal apareció en el cielo: una mujer vestida de sol y la luna bajo sus pies" (tanto esa cita como la anterior explica que en muchas representaciones de María aparezca una luna y una serpiente a sus pies)
-Proverbios 8, 22-33 y Siracida 24, 3-21. En su liturgia, la Iglesia aplica estos versos a la Virgen María.
6. ¿En qué otros países es también fiesta nacional?
Es feriado nacional de Argentina, Chile, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Portugal.
Fuentes:
"Madre de Dios y Madre Nuestra. Iniciación a la Mariología" (Antonio Orozco, Ed. Rialp)
Historia de la Inmaculada Concepción (Pascual Rambla, o.f.m. franciscanos.org)
Ignacio Merelles (sacerdote)
lunes, 15 de agosto de 2016
La Virgen del Tovar
La fiesta grande de Meneses, la
función, es la Virgen de Agosto que aquí festejamos bajo la advocación de La Virgen
del Tovar. La tradición dice y que la advocación del Tovar, el culto a la
Virgen bajo ese nombre, procede del tiempo de los pobladores del pueblo, los
meneses que vinieron del norte de la actual Burgos y que habrían traído consigo
a su patrona, entronizándola en la ermita de Nuestra señora de los Vascones,
hoy desaparecida.
En defensa de esta teoría se cita la cantidad de apellidos
Tovar que siempre ha habido en el Valle de Mena. La historia apoyada en la
tradición apunta que la actual talla de la Virgen que preside la iglesia de
Meneses podría proceder de una silla de montar que utilizó el obispo Don Tello Téllez
de Meneses en la batalla de las Navas de Tolosa. El obispo guerrero se habría
procurado así la intercesión en la batalla de la patrona de su pueblo al que
después la donaría, ya desprendida de la silla, para culto de todos los
Menesinos.
Ese origen será la explicación lógica para el escaso tamaño
de la patrona que tiene una altura de ocho centímetros.
jueves, 12 de mayo de 2016
miércoles, 11 de mayo de 2016
Siempre que digo Madre
Siempre que digo madre, voy diciendo tu nombre;
siempre que pido ayuda, te estoy llamando a ti;
siempre que siento gozo es que en ti estoy pensando;
con tu nombre en los labios me acostumbro a dormir.
Siempre que digo MADRE es que digo María;
siempre que digo MADRE voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro a mi mejor amiga:
MARIA MADRE MIA Y MADRE DEL SEÑOR.
Siempre que yo te canto es mi canto esperanza;
siempre que yo te rezo es himno mi oración;
siempre que yo te hablo es mi voz alabanza,
y tu nombre yo llevo siempre en mi corazón.
Siempre que tengo dudas en ti encuentro certeza;
Siempre que tengo miedo eres tú mi valor;
siempre en mis desaliento eres tú mi confianza
y tu nombre yo invoco como ayuda y favor.
(J. Madurga)
siempre que pido ayuda, te estoy llamando a ti;
siempre que siento gozo es que en ti estoy pensando;
con tu nombre en los labios me acostumbro a dormir.
Siempre que digo MADRE es que digo María;
siempre que digo MADRE voy cantando tu amor.
Digo tu nombre y nombro a mi mejor amiga:
MARIA MADRE MIA Y MADRE DEL SEÑOR.
Siempre que yo te canto es mi canto esperanza;
siempre que yo te rezo es himno mi oración;
siempre que yo te hablo es mi voz alabanza,
y tu nombre yo llevo siempre en mi corazón.
Siempre que tengo dudas en ti encuentro certeza;
Siempre que tengo miedo eres tú mi valor;
siempre en mis desaliento eres tú mi confianza
y tu nombre yo invoco como ayuda y favor.
(J. Madurga)
martes, 10 de mayo de 2016
TUS PIES, MARIA
TUS PIES, MARIA
Van al ritmo de tu pensamiento: tengo que salir
Caminan con el timón de tu fe
Sorprenden por la rapidez de tu disposición
Avanzan sin tener más horizonte que el llegar para servir.
TUS PIES, MARIA
Apuntan en la dirección que Dios te marca
Corren presurosos para no llegar tarde
Se resienten cuando se detienen,
y sanan cuando peregrinan
TUS PIES, MARIA
No saben estar en propia casa
suspiran siempre otra donde Tú puedas estar
otros a los que tú puedas lavar o curar
TUS PIES, MARIA
No conocen el descanso ni la tregua
siempre están en movimiento
fecundamente avanzan
constantemente se mueven
y sin pereza para dejar tu casa.
¿Cuales es, María, el secreto de tus pies?
¿No será acaso, María, los hermanos que te esperan?
¿No será, María, que no puedes permanecer sin hacer el bien?
¿No será, tal vez, que en los mil detalles es donde Tú disfrutas?
Gracias, María, por venir a visitarme
Como tu prima Isabel
yo también necesito de tus atenciones:
mi corazón anhela una caricia de madre
mis ideas necesitan ser ordenadas
mi cabeza un regazo donde repostar un momento.
Gracias, María, por poner tus pies en dirección a mi humilde casa.
Amén
jueves, 5 de mayo de 2016
LA MIRADA DE MARÍA
Yo también quisiera poseer, Santa María,
ojos tan lúcidos como los tuyos.
Para comprender el Misterio que te hace grande
Para entender la Palabra que te hizo feliz
Yo también quisiera tener tus ojos, Santa María,
para descubrir definitivamente a Jesús
y no perderlo ante tanto escaparate que la vida me ofrece.
Yo también quisiera tener tus ojos, Santa María,
y por encima de valles y de montes
saber que me espera un horizonte en Dios
con los brazos abiertos.
¿Cómo conseguir tu mirada?
¿Cómo alcanzar tu vista?
¿Cómo mantener la nitidez de tus ojos?
"Sólo con la oración", me respondes Santa María,
se limpian tanto los ojos como el alma
Sólo con la obediencia
se alcanza a ver lo que el mundo niega
Sólo con la confianza
los ojos llegan donde el hombre no atina
Sólo con la sencillez
los ojos traspasan lo que la inteligencia nos dificulta
¡Ayúdame, Santa María!
Dame esos ojos grandes que ven a Dios
Dame esos ojos limpios que contemplan a Cristo
Dame esos ojos penetrados por los rayos del Espíritu
Y, si acaso no puedo,
sólo te pido que no dejes de mirarme.
Amén.
Ave María
J.Leoz
ojos tan lúcidos como los tuyos.
Para comprender el Misterio que te hace grande
Para entender la Palabra que te hizo feliz
Yo también quisiera tener tus ojos, Santa María,
para descubrir definitivamente a Jesús
y no perderlo ante tanto escaparate que la vida me ofrece.
Yo también quisiera tener tus ojos, Santa María,
y por encima de valles y de montes
saber que me espera un horizonte en Dios
con los brazos abiertos.
¿Cómo conseguir tu mirada?
¿Cómo alcanzar tu vista?
¿Cómo mantener la nitidez de tus ojos?
"Sólo con la oración", me respondes Santa María,
se limpian tanto los ojos como el alma
Sólo con la obediencia
se alcanza a ver lo que el mundo niega
Sólo con la confianza
los ojos llegan donde el hombre no atina
Sólo con la sencillez
los ojos traspasan lo que la inteligencia nos dificulta
¡Ayúdame, Santa María!
Dame esos ojos grandes que ven a Dios
Dame esos ojos limpios que contemplan a Cristo
Dame esos ojos penetrados por los rayos del Espíritu
Y, si acaso no puedo,
sólo te pido que no dejes de mirarme.
Amén.
Ave María
J.Leoz
martes, 3 de mayo de 2016
martes, 8 de diciembre de 2015
La Inmaculada Concepción de María
La Inmaculada Concepción de María es el dogma de fe que declara que por una gracia
singular de Dios, María fue preservada de todo pecado, desde su
concepción.
Esta doctrina es de origen apostólico, aunque el dogma
fue proclamado por el Papa Pío IX el 8 de diciembre de 1854, en su bula Ineffabilis Deus.
"...declaramos, proclamamos y definimos que la doctrina que
sostiene que la beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha
de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular
gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo
Jesús Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto
firme y constantemente creída por todos los fieles..."
(Pío IX, Bula Ineffabilis Deus, 8 de diciembre de 1854)
El Santo Padre, en la fiesta de la Inmaculada
Concepción de la Virgen y en la Plaza España elevó esta oración, que por su
belleza os ofrecemos:
"Virgen Santa e
Inmaculada,
a Ti, que eres el honor de nuestro pueblo y la guardiana atenta que cuida de nuestra ciudad, nos dirigimos con confianza y amor.
¡Tú eres la Toda Hermosa,
oh María!
El pecado no está en Ti.
Suscita en todos nosotros
un renovado deseo de santidad:
en nuestra palabra brille el esplendor de la verdad, en nuestras obras resuene el canto de la caridad, en nuestro cuerpo y en nuestro corazón habiten la pureza y la castidad, en nuestra vida se haga presente toda la belleza del Evangelio.
¡Tú eres la Toda Hermosa,
oh María !
La Palabra de Dios se hizo carne en Ti.
Ayúdanos a mantenernos en
la escucha atenta de la voz del Señor:
el grito de los pobres nunca nos deje indiferentes, el sufrimiento de los enfermos y los necesitados no nos encuentre distraídos, la soledad de los ancianos y la fragilidad de los niños nos conmuevan, toda vida humana sea siempre amada y venerada por todos nosotros.
Tú eres la Toda Hermosa,
¡Oh María!
En Ti está el gozo pleno de la vida bienaventurada con Dios.
Haz que no perdamos el
sentido de nuestro camino terrenal:
la suave luz de la fe ilumine nuestros días, la fuerza consoladora de la esperanza dirija nuestros pasos, el calor contagioso del amor anime nuestro corazón, los ojos de todos nosotros permanezcan fijos, allí, en Dios, donde está la verdadera alegría.
¡Tú eres la Toda Hermosa,
oh María!
Escucha nuestra oración, atiende nuestra súplica: sé Tú en nosotros la belleza del amor misericordioso de Dios en Jesús, que esta belleza divina nos salve a nosotros, a nuestra ciudad, al mundo entero.
Amén".
Fernando
|
lunes, 12 de octubre de 2015
Historia de la Virgen del Pilar
La tradición, tal como ha
surgido de unos documentos del siglo XIII que se conservan en la catedral de
Zaragoza, se remonta a la época inmediatamente posterior a la Ascensión
de Jesucristo, cuando los apóstoles predicaban el Evangelio. Se dice que,
por entonces (40 AD), el Apóstol Santiago el Mayor, hermano de San Juan e hijo
de Zebedeo, predicaba en España. Santiago obtuvo la bendición de la
Santísima Virgen para su misión.
Los documentos dicen
textualmente que Santiago, "pasando por Asturias, llegó con sus
nuevos discípulos a través de Galicia y de Castilla, hasta Aragón, el
territorio que se llamaba Celtiberia, donde está situada la ciudad de Zaragoza,
en las riberas del Ebro.
En la noche del 2 de
enero del año 40 AD, Santiago se encontraba con sus discípulos junto al río
Ebro cuando "oyó voces de ángeles que cantaban Ave, María, gratia
plena y vio aparecer a la Virgen Madre de Cristo, de pie sobre un pilar de
mármol". La Santísima Virgen, que aún vivía, le pidió al Apóstol
que se le construyese allí una iglesia, con el altar en torno al pilar donde
estaba de pie y prometió que "permanecerá este sitio hasta el fin
de los tiempos para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi
intercesión con aquellos que en sus necesidades imploren mi
patrocinio".
Desapareció la Virgen y quedó ahí el
pilar. El Apóstol Santiago y los ocho testigos del prodigio comenzaron
inmediatamente a edificar una iglesia en aquel sitio y, con el concurso de los
conversos, la obra se puso en marcha con rapidez. Pero antes que estuviese
terminada la Iglesia, Santiago ordenó presbítero a uno de sus discípulos para
servicio de la misma, la consagró y le dio el título de Santa María del
Pilar, antes de regresar a Judea. Esta fue la primera iglesia dedicada en
honor a la Virgen Santísima.
Muchos historiadores e investigadores
defienden esta tradición y aducen que hay una serie de monumentos y testimonios
que demuestran la existencia de una iglesia dedicada a la Virgen de Zaragoza.
El más antiguo de estos testimonios es el famoso sarcófago de Santa
Engracia, que se conserva en Zaragoza desde el siglo IV, cuando la santa fue
martirizada. El sarcófago representa, en un bajo relieve, el descenso de
la Virgen de los cielos para aparecerse al Apóstol Santiago.
Asimismo, hacia el año 835, un
monje de San Germán de París, llamado Almoino,redactó unos escritos en los
que habla de la Iglesia de la Virgen María de Zaragoza, "donde había
servido en el siglo III el gran mártir San Vicente", cuyos restos fueron
depositados por el obispo de Zaragoza, en la iglesia de la Virgen María.
También está atestiguado que antes de la ocupación musulmana de Zaragoza (714)
había allí un templo dedicado a la Virgen.
La devoción del pueblo por la Virgen del
Pilar se halla tan arraigada entre los españoles y desde épocas tan remotas,
que la Santa Sede permitió el establecimiento del Oficio del Pilar en el que se
consigna la aparición de la Virgen del Pilar como "una antigua y
piadosa creencia".
miércoles, 20 de mayo de 2015
¿Por qué mayo es el mes de la Virgen María?
Millones de personas participan durante el mes de mayo en romerías a santuarios marianos, rezan oraciones especiales a la Virgen y le hacen regalos, tanto espirituales como materiales.
Dedicar el mes de mayo –también llamado mes de las flores- a María es una devoción popular arraigada desde hace siglos: con su poesía Ben vennas Mayo de las Cantigas de Santa María, Alfonso X el Sabio nos revela que ya existía en la Edad Media, al menos en España.
La Iglesia la ha alentado, por ejemplo concediendo indulgencias plenarias especiales y con referencias en algunos documentos del Magisterio, como la encíclica Mense Mayo de Pablo VI en 1965.
“El mes de mayo nos estimula a pensar y a hablar de modo particular de Ella –constataba san Juan Pablo II en una audiencia general al empezar el mes de mayo en 1979-. En efecto, este es su mes. Así pues, el período del año litúrgico, [Resurrección], y el corriente mes llaman e invitan nuestros corazones a abrirse de manera singular a María”.
¿Pero por qué este mes, si otros contienen fiestas litúrgicas más destacadas dedicadas a María? El beato cardenal John Henry Newman ofrece varias razones en su libro póstumo Meditaciones y devociones.
“La primera razón es porque es el tiempo en el que la tierra estalla en tierno follaje y verde pastos, después de las severas heladas y nieves del invierno, y la cruda atmósfera y el viento salvaje y las tempranas lluvias de la primavera”, escribe desde un país del hemisferio norte.
“Porque los retoños brotan en los árboles y las flores en los jardines. Porque los días se vuelven largos, el sol nace temprano y se pone tarde –añade-. Porque semejante alegría y júbilo externo de la Naturaleza es el mejor acompañante de nuestra devoción a Aquella que es la Rosa Mística y Casa de Dios”.
¿Pero y si el mes de mayo trae cada día un rayo, como dice el refrán? “Aun así,
nadie puede negar que al menos sea el mes de la promesa y de la esperanza –responde el eclesiástico inglés-. Aunque el tiempo sea malo, es el mes que inicia y preludia el verano”.
“Mayo es el mes, si no de la consumación, al menos de la promesa, ¿no es este el sentido en el que más propiamente recordamos a la Santísima Virgen María, a quien dedicamos el mes?”, plantea en su obra, publicada en 1893.
Algunos autores como Vittorio Messori ven en esta manifestación de religiosidad popular una cristianización más de una celebración pagana: la dedicación del mes de mayo a las diosas de la fecundidad: en Grecia, a Artemisa; en Roma, a Flora. De hecho, mayo debe su nombre a la diosa de la primavera Maia.
Además, en algunos países durante el mes de mayo se celebra el Día de la Madre, y el recuerdo y los obsequios se elevan muchas veces también a la del cielo.
Para muchos, mayo es el mes más bello como María es la mujer más bella, el mes más florido que conduce el corazón hasta ella, Palabra hecha flor.
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