domingo, 7 de diciembre de 2014

EL EVANGELIO DE HOY

Confesar nuestros pecados

«Comienza la Buena Noticia de Jesucristo, Hijo de Dios». Este es el inicio solemne y gozoso del evangelio de Marcos. Pero, a continuación, de manera abrupta y sin advertencia alguna, comienza a hablar de la urgente conversión que necesita vivir todo el pueblo para acoger a su Mesías y Señor.
En el desierto aparece un profeta diferente. Viene a «preparar el camino del Señor». Este es su gran servicio a Jesús. Su llamada no se dirige solo a la conciencia individual de cada uno. Lo que busca Juan va más allá de la conversión moral de cada persona. Se trata de «preparar el camino del Señor», un camino concreto y bien definido, el camino que va a seguir Jesús defraudando las expectativas convencionales de muchos.
La reacción del pueblo es conmovedora. Según el evangelista, dejan Judea y Jerusalén y marchan al «desierto» para escuchar la voz que los llama. El desierto les recuerda su antigua fidelidad a Dios, su amigo y aliado, pero, sobre todo, es el mejor lugar para escuchar la llamada a la conversión.
Allí el pueblo toma conciencia de la situación en que viven; experimentan la necesidad de cambiar; reconocen sus pecados sin echarse las culpas unos a otros; sienten necesidad de salvación. Según Marcos, «confesaban sus pecados» y Juan «los bautizaba».
La conversión que necesita nuestro modo de vivir el cristianismo no se puede improvisar. Requiere un tiempo largo de recogimiento y trabajo interior. Pasarán años hasta que hagamos más verdad en la Iglesia y reconozcamos la conversión que necesitamos para acoger más fielmente a Jesucristo en el centro de nuestro cristianismo.
Esta puede ser hoy nuestra tentación. No ir al «desierto». Eludir la necesidad de conversión. No escuchar ninguna voz que nos invite a cambiar. Distraernos con cualquier cosa, para olvidar nuestros miedos y disimular nuestra falta de coraje para acoger la verdad de Jesucristo.
La imagen del pueblo judío «confesando sus pecados» es admirable. ¿No necesitamos los cristianos de hoy hacer un examen de conciencia colectivo, a todos los niveles, para reconocer nuestros errores y pecados? Sin este reconocimiento, ¿es posible «preparar el camino del Señor»?
José Antonio Pagola
2 Domingo de Adviento - B
(Marcos 1,1-8)

sábado, 6 de diciembre de 2014

ORAR…¡da sentido y…mucha seguridad¡ La ADORACIÓN PERPETUA


La Adoración Perpetua de Palencia está formada por cristianos que oran, que dedican al menos una hora a la semana a estar con el Señor expuesto, en la Iglesia de las Claras. Yo voy los lunes por la noche.
Vamos al Señor para encontrarnos con Él, para alabarle, para adorarle, para estar con el Amigo que nos ama, para escucharle, para interceder ante Él,… haciéndole presentelo que vemos, nos preocupa, …tantas pobrezas espirituales,…tantas carencias de esta nuestra sociedad, que parece empeñada en dejar a Dios en silencio, en alejarlo de la vida diaria... 
Nos sentimos personas que sufrimos a causa de nuestras debilidades; a veces también por alguna enfermedad o dolencia, unas veces física,…otras afectiva porla falta de amor con que nos encontramos,…y otras,psicológica,por las heridas de la vida… También sufrimos, espiritualmente, ante las necesidades de amor a Dios, las propias, las de los más cercanos, las de nuestros hermanos en la fe, …Sabemos que Dios busca al pobre, es decir, al pecador, al insensato, al débil, .. a aquel que está vacío de Dios,…que necesita de ese amor divino, absolutamente gratuito… Porque Dios no es que nos proteja de todo fallo, es que quiere que descubramos su Amor, que no se basa en nuestra virtud sino que surge espontáneamente de Su corazón y que no hay riesgo  de que cambie…pues Dios jamás se retirará.
¿Cómo lo hacemos?
Cuando llegamos, de rodillas, saludamos al Señor, mostramos nuestra alegría por encontrarnos, de nuevo,  ante Él, …y nos disponemos a abrirle nuestro  corazón, …allí Él estápresente, y le vamos a acompañar, aunque más bien, es Él quien quiere encontrarse con cada uno de nosotros.
Queremos que,en esa noche o en ese tiempo,Él esté cercano, nos libere y nos sane. Para ello, nos vamos a esforzar en abrirlenuestro corazón, para acoger su bondad y su ternura… Le decimos: “Señor, queremos acoger tu bondad, vivir tu Amor, encontrarnos contigo”.Seguimos diciéndole: “Señor te alabo y te bendigo por…” (podemos ayudarnos de alguna expresión personal y espontánea:”Señor te alabo y te doy gracias por…”;o bien, … me ayudo de alguna oración escrita que llevo preparada).
“Señor te pido por: que te hagas presente con tu Gloria, con tu Amor, con tu ternura, con tu poder, haciendo de nuevo maravillas por tu Pueblo”. “Tú eres la luz que se nos derrama con tu Espíritu, Luz que te pedimos nos ilumine en las tinieblas, y en aquellos de nuestros momentos de sombra, para poder salir de ellos, y seguir a tu lado…”
Podemos orar con el salmo 6, para que la luz del Señor, entre en nuestra vida  Este salmo es una experiencia de gozo, de alegría, de luz, en medio de las pruebas. Las pruebas de la vida son una oportunidad para buscar a Dios, para acercarnos a Él, para encontrarle, y de este modo, nos permiten unirnos a Él.En la prueba,es cuando parece que Dios no nos escucha, que no nos hace caso; pero este salmo nos da una palabra para que en nuestra oscuridad, en nuestra soledad,en nuestra angustia y ansiedad, podamos dirigirnos a Él.
Dios no nos abandona nunca en el sufrimiento…desterremos la idea  de que Dios nos ha abandonado, ya que aveces la prueba es una corrección –nos dicen los santos.Pensamos que Dios no es indiferente a nuestro sufrimiento, a nuestra soledad, o que no oye nuestra súplica. También Jesús pasó por esto, haciendo suya nuestra soledad y nuestro abandono, en su grito desde la cruz: 'Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Sí: "las pruebas espirituales o físicas son una maravillosa oportunidad de descubrir su Amor y su consuelo, y de profundizar nuestra relación con Él. La sanación es una resurrección, a la espera de nuestra resurrección definitiva". Hemos de abrirnos confiadamente a la acción salvadora de Dios,  -como el salmista- suplicando la sanación: "También nosotros podemos dirigirnos a Él y decirle: 'Tengo miedo, Señor, estoy agotado, me siento triste, te necesito. Por eso me dirijo a Ti, desde el fondo de mi corazón, y te grito: ¡Señor, ven a mí! ¡Sáname!".                                                             (continuará)

                                                                              Fernando  

viernes, 5 de diciembre de 2014

SANTA TERESA Y SU FAMILIA



Santa Teresa nació en el seno de una familia creyente que, sin duda alguna, influyó decisivamente en su vida. Sus padres, aunque residentes en Ávila, eran oriundos de Toledo: D. Alonso Sánchez , conocido como “el Toledano” era hijo del converso D, Juan Sánchez de Toledo, dedicado a los negocios de paños, casado con Dª Inés de Cepeda, cristiana vieja, natural de Tordesillas. Fue penitenciado por la Inquisición de Toledo y por ello decidió trasladar su negocio a Ávila. D. Alonso era el segundo hijo de los muchos que tuvo este matrimonio. D. Alonso se casó en 1505 con D.ª Catalina del Peso, pero a los dos años murió y le dejó dos hijos., En 1509 contrae de nuevo matrimonio con D.ª Beatriz de Ahumada, joven de quince años que residía en Olmedo con su madre D.ª Teresa de las Cuevas, de origen abulense y prima en tercer grado de la esposa difunta. La boda se celebró en Gotarrendura, aldea de Ávila, donde los padres de D.ª  Beatriz poseían fincas. En 1515 nació la primera hija de este matrimonio, Teresa, que recibió este nombre por su abuela materna. Dª Beatriz murió a los treinta y tres años, dejando diez hijos. Así Teresa se crió entre doce hermanos.
En el Libro de la vida la santa  nos cuenta algunos pormenores:

CAPÍTULO 1
En que trata cómo comenzó el Señor a despertar esta alma en su niñez a cosas virtuosas, y la ayuda que es para esto serlo los padres.

1. El tener padres virtuosos y temerosos de Dios me bastara, si yo no fuera tan ruin, con lo que el Señor me favorecía, para ser buena. Era mi padre aficionado a leer buenos libros y así los tenía de romance para que leyesen sus hijos. Esto, con el cuidado que mi madre tenía de hacernos rezar y ponernos en ser devotos de nuestra Señora y de algunos santos, comenzó a despertarme de edad, a mi parecer, de seis o siete años. Ayudábame no ver en mis padres favor sino para la virtud. Tenían muchas. Era mi padre hombre de mucha caridad con los pobres y piedad con los enfermos y aun con los criados; tanta, que jamás se pudo acabar con él tuviese esclavos, porque los había gran piedad…

2. Mi madre también tenía muchas virtudes y pasó la vida con grandes enfermedades. Grandísima honestidad. Con ser de harta hermosura, jamás se entendió que diese ocasión a que ella hacía caso de ella, porque con morir de treinta y tres años, ya su traje era como de persona de mucha edad. Muy apacible y de harto entendimiento. Fueron grandes los trabajos que pasaron el tiempo que vivió. Murió muy cristianamente.

3. Eramos tres hermanas y nueve hermanos. Todos parecieron a sus padres, por la bondad de Dios, en ser virtuosos, si no fui yo, aunque era la más querida de mi padre. Y antes que comenzase a ofender a Dios, parece tenía alguna razón; porque yo he lástima cuando me acuerdo las buenas inclinaciones que el Señor me había dado y cuán mal me supe aprovechar de ellas.

4. Pues mis hermanos ninguna cosa me desayudaban a servir a Dios. Tenía uno casi de mi edad, juntábamonos entrambos a leer vidas de Santos, que era el que yo más quería, aunque a todos tenía gran amor y ellos a mí. Como veía los martirios que por Dios las santas pasaban, parecíame compraban muy barato el ir a gozar de Dios y deseaba yo mucho morir así, no por amor que yo
entendiese tenerle, sino por gozar tan en breve de los grandes bienes que leía haber en el cielo, y juntábame con este mi hermano a tratar qué medio habría para esto. Concertábamos irnos a tierra de moros, pidiendo por amor de Dios, para que allá nos descabezasen. Y paréceme que nos daba el Señor ánimo en tan tierna edad, si viéramos algún medio, sino que el tener padres nos parecía el mayor embarazo. Espantábanos mucho el decir que pena y gloria era para siempre, en lo que leíamos. Acaecíanos estar muchos ratos tratando de esto
y gustábamos de decir muchas veces: ¡para siempre, siempre, siempre! En pronunciar esto mucho rato era el Señor servido me quedase en esta niñez imprimido el camino de la verdad.

5. De que vi que era imposible ir a donde me matasen por Dios, ordenábamos ser ermitaños; y en una huerta que había en casa procurábamos, como podíamos, hacer ermitas, poniendo unas pedrecillas que luego se nos caían, y así no hallábamos remedio en nada para nuestro deseo; que ahora me pone devoción ver cómo me daba Dios tan presto lo que yo perdí por mi culpa.

6. Hacía limosna como podía, y podía poco. Procuraba soledad para rezar mis devociones, que eran hartas, en especial el rosario, de que mi madre era muy devota, y así nos hacía serlo. Gustaba mucho, cuando jugaba con otras niñas, hacer monasterios, como que éramos monjas, y yo me parece deseaba serlo, aunque no tanto como las cosas que he dicho.


7. Acuérdome que cuando murió mi madre quedé yo de edad de doce años, poco menos. Como yo comencé a entender lo que había perdido, afligida fuime a una imagen de nuestra Señora y supliquéla fuese mi madre, con muchas lágrimas… 

P.P. Y Mª A.

jueves, 4 de diciembre de 2014

No comulgar con ruedas de molino

Hoy quiero lanzarte un reto que a veces es difícil pero que es siempre apasionante. Se trata de no tener miedo a superar los miedos. De decir basta. De no comulgar con ruedas de molino. De echarle valor y coraje paradefender nuestros principios.
Es cierto que, con frecuencia, hace falta coraje para tomar decisiones oportunas y muchas veces difíciles.
Mandela expresa muy bien lo que significa coraje para tener miedo y superarlo: “Es de los compañeros que pelearon por la libertad de quien aprendí el significado de la palabra coraje. He visto a seres humanos soportar ataques y torturas sin romperse, sin descomponerse, mostrando una fortaleza y resistencia que desafían a la imaginación. Aprendí entonces que coraje no era la ausencia de miedo sino el triunfo sobre este instinto básico. Sentí miedo muchas más veces de las que puedo recordar, pero lo ahogaba en una máscara de atrevimiento. El hombre bravo no es aquel que no siente miedo sino el que lo conquista y domina”.
Hace falta coraje para no comulgar con ruedas de molino. Para decir “no” cuando lo que nos proponen rechina en nuestra conciencia. Cuando lo que se hace busca exclusivamente el beneficio y no se tiene en cuenta el impacto negativo que se puede producir.
Hace falta coraje para decir que “no todo vale” y que incluso hay acciones que aun siendo legales no son justas.
¡Claro que a veces es difícil! Pero esa capacidad de discernir es lo que nos hace merecedores de ser considerados como PERSONAS.
Alejandro Córdoba

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Se reduce el número de personas que acude a la iglesia. ¿A quién culpar?

No es ningún secreto que hoy día ha habido una masiva caída en la asistencia a la iglesia. Por otra parte, esa caída no corre pareja con el mismo difundido aumento en ateísmo y agnosticismo. Al contrario, más y más gente afirma ser espiritual pero no religiosa, llenos de fe pero no asistentes a la iglesia. ¿Por qué se da este éxodo de nuestras iglesias?
La tentación que hay en los círculos religiosos es culpar a la secularidad de lo que está sucediendo. La cultura secular -arguye mucha gente- es quizás el más poderoso narcótico jamás creado en este planeta, para bien y para mal. Nos engulle completamente a la mayoría con sus seductoras promesas de cielo a este lado de la eternidad. En nuestro secularizado mundo, la búsqueda de la buena vida simplemente exprime casi todos los deseos de una vida más profunda. Curiosamente, esto es también la mayor crítica que los extremistas islámicos hacen a la cultura occidental. Para ellos, es una droga que, una vez ingerida, ya no tiene cura. Por eso quieren bloquear a su juventud de las influencias de Occidente.
Pero, ¿es verdad esto? ¿Es la cultura secular el enemigo? ¿Somos nosotros, asistentes a la iglesia, el último resto auténtico de Dios y la verdad que se mantiene en pie, profético y marginado en una sociedad que es superficial, irreligiosa y sin-dios? Muchos -yo incluido- argüiríamos que esta conclusión es extremadamente simple. La sociedad secular puede ser superficial, irreligiosa y sin-dios (hay más que suficiente evidencia de esto); pero bajo su superficialidad y su congénita alergia a nuestras iglesias, el verdadero deseo religioso aún arde y las iglesias deben preguntarse: ¿Por qué no hay más gente que vuelva a nosotros para tratar de sus aspiraciones religiosas? ¿Por qué hay tanta gente que está buscando espiritualidad sin interesarse en mirar lo que la iglesia ofrece? ¿Por qué, en cambio, vuelve a cualquier cosa excepto a la iglesia? ¿Por qué, de veras, tanta gente tiene la actitud de decir: “La iglesia no tiene nada que ofrecerme; la encuentro aburrida, irrelevante, atrapada en sus mezquinos retos, sin esperanza, al margen de la marcha de mi vida”?
La secularidad es, sin duda, culpable parcialmente, pero también lo son las iglesias mismas. Existe un axioma que dice: “Todo ateísmo es un parásito  de un mal teísmo”. Esa lógica también se mantiene en las actitudes para con la iglesia: las malas actitudes para con la iglesia se alimentan de las malas prácticas de la iglesia.
El gran erudito judío Rabbi Abraham Joshua Heschel estaría de acuerdo. En su libro “Dios a la búsqueda del hombre” escribe: “Es habitual culpar a la ciencia secular y a la filosofía anti-religiosa del eclipse de la religión en nuestra sociedad moderna. Sería más honrado culpar a la religión de sus propias derrotas. La religión declinó no porque fue refutada sino porque vino a ser irrelevante, oscura, opresiva, insípida. Cuando la fe es reemplazada del todo por el credo, el culto por la disciplina, el amor por la rutina; cuando la crisis de hoy es ignorada a causa del esplendor del pasado; cuando la fe viene a ser un bien heredado más bien que una fuente viva; cuando la religión habla sólo en nombre de la autoridad más bien que la voz de la compasión… su mensaje viene a ser carente de significado”.
La novelista Marilynne Robinson -que tiene una profunda simpatía y un compromiso por la iglesia- se hace eco de Heschel. Para ella, como iglesias, hoy no estamos irradiando la inmensidad de Dios y el más grande misterio de Cristo. Más bien, a pesar de nuestra buena voluntad, estamos subordinando demasiado el misterio de Cristo al tribalismo, al resentimiento, al temor y a la auto-protección. Esta es una de las mayores razones para nuestra marginalización. La narrativa de la Cristiandad -afirma Robinson- “es demasiado grande para reducirse a servir a cualquier interés estrecho o ser suscrita por alguna historieta menor”. Son nuestras actitudes estrechas -cree ella- las que denigran el mensaje cristiano y dejan las iglesias merecidamente marginadas: “La Cristiandad, falta de dignidad, oscurantista y xenófoba, cierra a muchos” el camino de entrada a la iglesia. “Culpar al mundo de nuestros problemas -arguye- no hace nada por mejorar el respeto que el mundo tiene por la religión o por la Cristiandad. La caída de la asistencia a la iglesia es, en gran parte, falta nuestra, porque muy frecuentemente no estamos irradiando una iglesia con un abrazo compasivo y, de hecho, no estamos dirigiendo las verdaderas energías que arden dentro de la gente. Para Robinson, el mundo secular no es, por sí mismo, irreligioso. Más bien, este mundo ve nuestras iglesias como auto-absorbidas, no-comprensivas y no-empáticas a sus deseos, a sus heridas y sus necesidades. Y así, su desafío a nosotros -asistentes a la iglesia- es este: “Incumbe a cualquiera que se llame cristiano, a cualquier institución que se llama iglesia, dar crédito a la fe, por lo menos para no avergonzarla o desgraciarla. Hacer de Dios una deidad tribal -nuestro Baal local- es embarazoso y desgraciado”.
Hace algunos años, oí a un ministro evangélico exponer el problema de este modo: Como iglesias cristianas, tenemos el agua viva, el agua que Cristo prometió que apagaría todos los fuegos y todas las sedes. Pero este es el problema: ¡Nosotros no estamos llevando el agua viva a donde se dan esos fuegos! ¡Al contrario, estamos rociando agua por todos sitios, menos donde hay un incendio!
Tenía razón. La respuesta al éxodo masivo de nuestras iglesias no nos debe llevar a culpar a la cultura sino a hacer mejores iglesias. 

lunes, 1 de diciembre de 2014

22 N… Manifestación en Madrid… “La vida importa”

Entre los asistentes, un grupo de Equipos ENS de Palencia.


Pronto, algunos de los sesenta y cinco ocupantes del bus, quedamos enganchados a la película “La elección de Sara”, que refleja la problemática de una mujer soltera a punto de lograr un jugoso puesto directivo, pero, de pronto, se encuentra … embarazada: muchos hechos y expresiones, con un argumento bien llevado, aciertan con lo que nos concita: sí a la vida.

El joven compañero de asiento de al lado, hablando,  me cuenta, el por qué está en Red Madre ( “el aborto me parece un crimen… hay que hacer algo..”) y qué tarea especial desempeña (“Yo acompaño y me preocupo de un matrimonio joven, él ahora se ha quedado en paro, ella sin recursos… que esperaban un hijo… nos lo dicen… y… les ayudamos en lo que necesitan…Luego llegó el niño,…yo les llevo que si pañales, … papillas, …ropa… alimentos… algo de dinero… Atender a esta necesidad, estar pendiente de esta familia, …centra mi tiempo libre…y es gratificante…)Más tarde escucharía que también pertenece a la Junta Directiva de Red Madre… que se reúnen…Paco, Nines,etc…estudian las necesidades, … se organizan… actúan…

Llegada a Madrid. En Moncloa bajamos: camisetas, banderas… una gran pancarta con “Palencia con la familia importa”..y nos encaminamos hacia Princesa… Alberto Aguilera…hasta la Glorieta de Ruiz Jiménez, llena de gente:“Somos de Valladolid… hemos venido seis autocares”-nos dicen otros-.  Se inició la marcha general, ocupando los dos carriles. Nosotros, bajo la pancarta “PALENCIA CON LA VIDA”…que sirvió de reclamo para muchos palentinos emigrantes, …¿de dónde sois? Pues de Población, aunque, en verano vamos a Revenga, … y nos contaban sus andanzas… Pues nosotros de Villada, bueno de Villacidaler, …Se oyen una y otra vez distintos eslogan: “La vidano se recorta. Cada vida importa”…muchas pancartas con referencias a su lugar de procedencia, o bien, manifestándose ”Contra el aborto  del PSOE y también del PP”… Pronto algunos de tono político: “no volveremos a votar, ni al PSOE, ni al partido popular”…  Mi esposa, a la altura de la Glorieta de Bilbao, felicita a la Alcaldesa de Madrid, DñaAna Botella, por estar presente (iba con otra señora), y ella agradeció tal muestra de atención.

Seguimos caminando hasta la Plaza de Colón. No llegamos, porque estaba ocupada y la gente se había detenido.

 En ese momento se nos anunció que Benigno Blanco iba a hablar, y lo hizo con mucho calor y la mejor claridad –como siempre-: “Hoy la sociedad española puede ver, gracias a vuestra presencia en las calles de Madrid, que somos muchísimos los que en España estamos dispuestos a defender la vida. ¡Gracias por vuestra generosidad y esfuerzo al haber venido hoy aquí a dar testimonio de apoyo activo a la vida, la mujer y la maternidad! …Estamos aquí para decir a toda la sociedad española que “CADA VIDA IMPORTA”, que nos importa…que cada mujer embarazada tiene derecho a recibir el apoyo que necesite para hacer realidad su derecho a la maternidad. …nuestro rotundo “BASTA YA” al aborto… es un niño que no nace…con la colaboración de los poderes públicos, … y el drama inmenso de una mujer que destroza su vida con la de su hijo…, Siguió con diversos mensajes: … al Presidente del Gobierno… a los políticos...a  los defensores de la vida …a las mujeres… Y una propuesta final: si no se atiende nuestra reivindicación de derogación de la ley del aborto en los próximos meses, os convoco desde ya a una nueva manifestación “CADA VIDA IMPORTA”, en Madrid, el próximo  14 de marzo -con ocasión del Día Internacional de la Vida- …

Tanta claridad se vio acompañada por un día hermoso, soleado… Asíque, paseamos,…reflexionamos…compartimos ideas y sentimientos… hicimos grupo que sintoniza…disfrutamos mucho y bien. Y, si somos convocados de nuevo (el 14 de febrero…) porque la Vida siga sin importar a quien debe evitar tanta matanza de niños inocentes, … tanto egoísmo, …volveremos a encontrarnos por las calles de Madrid

                                                                                                              Fernando