jueves, 7 de marzo de 2013

EL ESPÍRITU DE RESPONSABILIDAD





Como todos conocéis al acabar este curso finalizamos nuestro compromiso de asumir la responsabilidad y el servicio al Sector de Palencia y Salamanca, por ello, una vez completada la recepción de todas las ternas que nos habéis enviado, nos disponemos, con la ayuda del Espíritu,  a proponer al matrimonio escogido la a aceptación de la responsabilidad del Sector para los próximos tres cursos.

Por ello, antes de efectuar  la propuesta, queremos  haceros llegar las siguientes consideraciones:

Los responsables del Sector no os llaman en nombre propio, es el Señor quien os llama a través nuestro. Y no es porque lo merezcáis, sino porque Él lo ha querido. 

Cuando se llama a alguien, cuando se pronuncia su nombre, se le mira. Esta llamada a la responsabilidad es, ante todo, una mirada de amor de Dios sobre nosotros y sobre nuestro hogar, a pesar de nuestras debilidades, de nuestras limitaciones e incluso de nuestros pecados.

Esta mirada contemplativa, esta mirada de amor, va seguida de una pregunta personal que el Señor nos hace, llamándonos por nuestro nombre.

Así como la llamada es personal y no va dirigida a un colectivo, también la responsabilidad del matrimonio es directa y personal ante el Señor y ante los Responsables que han elegido a ese matrimonio.

Ante esta llamada hay que dar una respuesta:

-          Una respuesta de agradecimiento: El agradecimiento ante ese amor inmerecido, la alegría de haber saboreado la bondad de Dios, le dan a la pareja que acepta la responsabilidad un impulso sin desfallecimiento, porque  se apoya sobre el amor de Dios, que estamos seguros que no faltará.

-          Con la actitud de María, nos tenemos que abandonar al Espíritu para dejarnos conducir por Él. Con un corazón pobre, hay que acoger la responsabilidad, y con un acto de fe y de confianza en la Palabra  de Jesús: “Ve, estoy contigo”.

-          Nunca estamos preparados para una responsabilidad y para el servicio que de ella se deriva. Pero hay que creer que con esa mirada de amor que es la llamada, y con nuestra cooperación perseverante, el Señor despierta y hace crecer en nosotros los “dones” que nos ha confiado para compartirlos. Hay que creer que estos “dones” (cada matrimonio tiene los suyos) serán los necesarios para este momento y esta responsabilidad.

-           La aceptación del servicio implica ya la idea de renuncia, pero hay que ir más lejos. “El esclavo no es más grande que su amo”, y nuestro Amo ha dado su vida por nosotros. Estar dispuestos a “morir un poco por los demás” a darles nuestra vida, no es solamente dar nuestro trabajo, dar “nuestros talentos”, dar nuestro tiempo, sino también darnos a nosotros mismos, libremente y con la alegría de una entrega sin reservas.

Todas estas consideraciones son hechos que nosotros hemos experimentado en nuestra historia de estos tres años, fecundos en gracias y ayudas del Señor, por eso os lo queremos transmitir para que el matrimonio a quien, en el nombre del Señor, le propongamos la responsabilidad del Sector  pueda, libremente, decidir sin falsos miedos y, con gratitud por la mirada de amor de Dios, nos pueda decir plenamente convencido: “Aquí estoy Señor, hágase tu voluntad”.

Ante la proximidad de los Ejercicios Espirituales del mes de Marzo y para poder centrarnos plenamente en ellos, sin estar pendientes de quienes serán los elegidos, el nuevo matrimonio Responsable del Sector se anunciará en su momento y se presentarán oficialmente  en el transcurso  de la Jornada Regional del día 16 de Junio, en Villagarcía de Campos, y formalizarán el compromiso junto con los nuevos Responsables de los Sectores de Astorga-Ponferrada-La Bañeza y de Valladolid.

Javier y Cristina
Responsables del Sector


No hay comentarios:

Publicar un comentario